Maite UBIRIA BEAUMONT
BAIONA

Mendizabal y Garro, avanzadilla de otros traslados a Mont-de-Marsan

Tras permanecer vacía de vascos en las últimas fechas, la prisión landesa de Mont-de-Marsan recibió el lunes a Julen Mendizabal y Zigor Garro, en el que, de confirmarse las informaciones de GARA, será el arranque de un movimiento más amplio, ya que en otras prisiones francesas se ha comunicado ya su traslado inminente a varios presos.

Julen Mendizabal y Zigor Garro llegaron el lunes a la cárcel de Mont-de-Marsan, situada a escasas dos horas de distancia por carretera de Euskal Herria.

Tanto el colectivo de presos políticos vascos (EPPK) como los propios prisioneros de forma individual han venido solicitando su acercamiento a esa cárcel landesa. Igualmente, la demanda de que el Gobierno de París ponga fin a la política de alejamiento centra la labor de la interlocución que mantiene abierta, desde julio pasado, una delegación integrada por representantes políticos y de la sociedad civil de Ipar Euskal Herria con el Ministerio de Justicia.

Fue la asociación de familiares y amigos de los presos vascos, Etxerat, la que se encargó de comunicar, a través de su cuenta oficial de twitter, que los presos Julen Mendizabal y Zigor Garro se encuentran desde el lunes en Mont-de-Marsan.

El primero de ellos cumplía condena en la cárcel de Osny, distante en 927 kilómetros de Euskal Herria, mientras que el segundo llegó a la prisión landesa procedente de Saint-Maur (680 kilómetros).

Ambos prisioneros se encontraban desde días atrás en la prisión de Réau (extrarradio parisino), desde la que este lunes se materializó su traslado a la prisión de Mont-de-Marsan, a 140 kilómetros del paso fronterizo entre Gipuzkoa y Lapurdi.

La familia de Zigor Garro confirmó la «buena noticia» y remarcó en declaraciones a GARA «las múltiples implicaciones, por supuesto humanas, pero también de tipo familiar, laboral y económico» que se derivan para los familiares de que «el preso se encuentre a una distancia que permita ir y volver en el mismo día en vez de tener que hacer viajes de dos o más días».

Como ha ocurrido en el pasado con otros presos vascos, que son llevados a cárceles cercanas a la frontera al fin de su condena, para facilitar su posterior expulsión hacia territorio del Estado español, Julen Mendizabal ha sido llevado a Mont-de-Marsan en vísperas de que complete el castigo de siete años que le impuso la justicia gala.

Al preso de Arrasate le resta en torno a un mes y diez días para finiquitar la pena en el Estado francés. No es el caso de Garro. El vecino de Orereta está en prisión desde 2006 y debería recuperar la libertad dentro de dos años y medio, cuando extinguirá la condena de 17 años que le impusiera la justicia francesa.

Garro fue noticia recientemente cuando las autoridades francesas accedieron a su traslado para asistir, el pasado 17 de febrero en Zokoa, al acto de despedida de su madre, Paki Perez, fallecida el 28 de enero.

Garro figura en la lista de siete presos a los que, en octubre de 2017, se les retiró el estatus de vigilancia especial (DPS).

Primeras reacciones

Bake Bidea así como el resto de integrantes de la delegación que encabeza Jean-René Etchegaray, prefirieron mantener, ayer, un prudente silencio, quizás a la espera de recibir «señales más claras» cara a calibrar mejor la dimensión del compromiso de París para poner fin al alejamiento que castiga por igual a presos y familiares. No obstante el traslado de Mendizabal y Garro parece ser el inicio de un movimiento más amplio, que puede confirmarse en cuestión de horas o días, ya que GARA ha confirmado que en varias cárceles se ha comunicado su inminente traslado a otros presos.

Sí valoró el anuncio de Etxerat el portavoz del Gobierno de Lakua, Josu Erkoreka, para quien los dos primeros traslados a Mont-de-Marsan son una buena noticia porque «demuestran que el acercamiento puede darse en el marco de la ley».

Para la portavoz de la asociación Covite, Consuelo Ordoñez, que se reunió ayer Donostia con los diputados Max Brisson y Vincent Bru, que Francia aplique la ley ordinaria a los presos vascos «no implica franquear ninguna línea roja».

 

Azken auto istripua salatzeko protestak

Alfredo Remirez euskal presoaren senideek izandako auto istripua dela-eta elkarretaratzeak egin dira azken egunetan Etxeratek deituta. Astelehenean Amurrion, Remirezen herrian, 225 lagun elkartu ziren. Iruñean, berriz, 67 pertsona bildu ziren PPren egoitza aurrean. Atzo Gasteizen eta Bilbon izan ziren protestak eta gaur, 19.00etan, Donostiako udaletxearen aurrean egingo dute. Etxeratek salatu zuenez, «Alfredoren lagun eta senideak, beste ehunka euskal preso politikoren senide eta lagun bezala, ez ziren Zaragoza eta Logroño inguruko errepide horietan ibili behar». Darocako espetxean dagoen presoaren senitartekoek igande iluntzean izan zuten ezbeharra, Logroño parean zirenean autoak orein baten kontra jota. Ez zen zauritu larririk izan.

Astelehenean beste hainbat mobilizazio izan ziren presoen alde, hala nola Ondarroan (28), Gernikan (34), Iurretan (34), Euban (3), Zaldibian (12), Laudion (39), Astigarragan (21) eta Altzan (12).GARA

 

Joseba Vizan queda libre tras denegar Brasil su extradición

Joseba Vizan González era uno de los dos presos vascos fuera de los estados español y francés. Estaba en situación de reclusión domiciliaria en Brasil –con pulsera telemática– tras haber sido detenido allí en abril de 2017, y el Estado español pretendía su extradición por acusaciones relacionadas con ETA y procedentes de los años 80. Ayer tarde en Euskal Herria (mañana en Brasil), el tribunal de Río de Janeiro que analizaba su caso decidió por unanimidad (cinco jueces) que el asunto está prescrito en Brasil, por lo que se rechaza la extradición y queda libre.

Vizan pasó inicialmente unos meses en una cárcel de Río de Janeiro y posteriormente fue excarcelado, pero quedó en situación de prisión domiciliaria a la espera de la resolución del caso.

Natural de Basauri y nacido en 1959, Vizan está fuera de Euskal Herria desde 1991, según detalló la iniciativa Kalera Kalera. Sufrió una primera detención en Brasil en 2013, que activó un proceso de extradición luego paralizado por su petición de asilo. Al negársele esta, en abril del pasado año volvió a ser apresado y esta vez encarcelado. Ayer tarde, en Basauri hubo una concentración de apoyo a «Potxolin», como se le conoce allí, y de denuncia de la extradición.

Tras esta liberación, Andoni Zengotitabengoa es el único preso vasco del listado difundido por Etxerat que permanece preso fuera de los estados español y francés, concretamente en Portugal.