
La secretaria general de EA en funciones, Eba Blanco, ha comparecido este lunes ante los medios acompañada de Iker Ruiz de Egino, portavoz de la Ejecutiva Nacional, y Rikardo Burutaran, concejal en Donostia y «abogado que ha defendido al partido de la querella de Maiorga Ramírez, las coordinadoras de Araba y Navarra y el coordinador de Gipuzkoa». Habló en términos no utilizados hasta la fecha. Ha querido «dejar claro» que «es mentira» que el reciente fallo de la Audiencia de Araba que ha suspendido las primaras lleve consigo también la anulación de su nombramiento, puesto que este deriva de una decisión anterior de la Asamblea Nacional para evitar el vacío de poder tras la marcha de Pello Urizar. Y ha precisado que fue la única candidata y Maiorga Ramírez «se negó expresamente a optar al cargo».
La suspensión de las primarias conlleva la necesidad de aprobar un nuevo reglamento y después celebrarlas. El sector crítico pide que esto se haga en dos meses, pero la secretaria general en funciones, Eba Blanco, ha recordado que ya está en marcha la convocatoria de un congreso en el que se elegirá la nueva dirección de EA.
En cuanto a la sentencia, Blanco ha subrayado que determina «que la Comisión de Garantías no ha sido el órgano neutral que imparte justicia y garantiza los derechos de toda la afiliación, sino que ha sido un instrumento del sector crítico en su batalla con la Ejecutiva Nacional»; y también que la dirección actuó correctamente al negar el acceso indiscriminado al censo de los demandantes, «porque les acusa de querer acceder a esos datos para impulsar la candidatura de Maiorga Ramírez haciendo un uso fraudulento de los mismos».
«Voy a hablar claro»
Eba Blanco ha asegurado que «hasta hoy apenas he hecho declaraciones. Durante todo este tiempo me han insultado y calumniado públicamente, pero he permanecido en silencio por respeto al proceso judicial y a toda la afiliación. Creo que ya es hora de hablar claro».
La secretaria general de EA en funciones ha aseverado que «la situación que hoy se vive en EA tiene su origen en el último congreso. Una parte del partido no asumió entonces la victoria de Pello Urizar y desde el día siguiente al Congreso se ha dedicado a torpedear el trabajo de la Ejecutiva Nacional, una actitud que se intensificó con la dimisión de Urizar porque su único objetivo es tener el control del partido».
Y ha añadido que «quienes se erigen en defensores únicos de EA lo único que han hecho en este tiempo ha sido debilitar a EA y, de paso, perjudicar a EH Bildu. Hoy EA es más débil porque su esfuerzo principal ha sido que demos un espectáculo bochornoso ante la sociedad. Yo no entiendo así la política, ni mucho menos Eusko Alkartasuna».
«No conozco a nadie en EA que pretenda la disolución del partido. Ya vale de mentiras», ha dicho. Y ha explicado que «yo veo el futuro con una EA fuerte como parte fundamental de una EH Bildu cada vez más grande, cada vez con más apoyo social. Ese y no otro es mi objetivo». Ha manifestado que «yo no mido la importancia y la influencia de EA en función de los cargos y los sillones que ocupamos».
Por otra parte, la secretaria general en funciones ha afirmado que «he leído que Maiorga Ramírez pide ahora diálogo. Lo digo con claridad: yo siempre estoy dispuesta a dialogar, pero no a que me insulten. Como poco, es una forma curiosa de pedir diálogo acusar al mismo tiempo a la otra parte de actuar de manera perversa y totalitaria. No parece que sea una llamada sincera a dialogar, máxime cuando todos los intentos que hemos hecho desde la Ejecutiva Nacional en ese sentido han sido rechazados».
Ramírez pide una mesa
El líder del sector crítico, Maiorga Ramírez, por su parte, ha solicitado a la actual dirección del partido la creación de una mesa de diálogo en la que se acuerden «medidas que garanticen la democracia interna» en Eusko Alkartasuna.
En una entrevista concedida a Euskadi Irratia y recogida por Europa Press, Ramírez ha lamentado ue no han tenido «ningún contacto» con la dirección y apuntó que «precisamente, esa es la clave para el futuro, es decir, reunirnos, crear una mesa de diálogo y acordar de una vez medidas que garanticen la democracia interna en EA».
En todo caso, Maiorga Ramírez ha asegurado que su sector no contempla, «de ninguna manera», la ruptura con EH Bildu, «necesita de nuestra aportación socialdemócrata y de nuestra postura impecable respecto a los derechos humanos».
«Tendencia de Sortu a la fagotización»
Junto a la apuesta por EH Bildu, Maiorga Ramirez ha criticado «la tendencia a la fagotización de Sortu, la izquierda abertzale y todos los partidos», ya que, según ha dicho, «todos creemos el proyecto político del partido en el que militamos es el mejor para nuestro país».
«Pero eso, hay que afrontarlo con otra tendencia, es decir, creyendo en la potencialidad de EA y en que, si EH Bildu quiere de verdad ser hegemónico, hacer frente al PNV y ser alternativa, necesita reunir todas las voluntades que hay ideológicamente desde el centro-izquierda hacia la izquierda», ha indicado.
Asimismo, ha asegurado que no responsabiliza a Sortu de «los problemas actuales» en EA, sino al «entreguismo» de la actual dirección del partido y a que «todas las decisiones adoptadas se han tomado sin preguntar a los afiliados».
Maiorga Ramírez ha concluido que «EH Bildu nació como una coalición, y ahora es un único partido, y como los miembros de EA siempre estamos en minoría, se nos hace muy complicado hacer ver nuestras propuestas para ese EH Bildu plural que pretende ser hegemónico y decir a la sociedad que EH Bildu no es solo una parte de la evolución de la izquierda abertzale».

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