Amaia Ereñaga|10/02/2019 00:00

Su influencia se ve en la arquitectura de nuestras ciudades, en los muebles de Ikea que decoran nuestras casas o en un simple smarphone. Es centenaria, aunque tiene los atributos que se le suponen a la juventud: pensamiento libre, rupturista y de vanguardia. Hablamos de la Bauhaus, la escuela de arte y diseño fundada en Weimar (Alemania) en los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial, en un tiempo convulso donde eclosionó como un movimiento artístico convertido en un referente internacional en arquitectura, arte y diseño. La Bauhaus ha sido sacralizada, criticada, idealizada... y su centenario, celebrado a lo grande, trae cola y provoca preguntas, porque ¿fue tan progresista y radical como se nos vende? ¿Y si lo fue, se ha «domado» su legado?