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ESTAMBUL
ATENTADO EN ESTAMBUL

Turquía atribuye al ISIS el ataque a su corazón turístico

Un atentado suicida contra el corazón turístico de Estambul, junto a Santa Sofía y la Mezquita Azul, mató ayer al menos a diez personas, la mayoría turistas alemanes. El Gobierno turco identificó al autor como un miembro del Estado Islámico (ISIS). De confirmarse, sería el primer ataque directo del grupo yihadista contra el Estado turco.

Un atentado suicida que el Gobierno turco atribuyó al Estado Islámico (ISIS) golpeó ayer el corazón turístico de Estambul y causó al menos diez muertos, ocho turistas alemanes y un peruano, y quince heridos, además del kamikaze.

El ataque se produjo a media mañana en el barrio de Sultanahmet, en la explanada donde se encontraba el antiguo hipódromo, junto a la basílica de Santa Sofía y la Mezquita Azul, los dos monumentos más visitados de la mayor ciudad del país y uno de los lugares de paso obligado para millones de turistas de todo el mundo.

Las primeras imágenes tomadas en el lugar, muchas de ellas por los propios turistas, mostraban cuerpos desmembrados yaciendo en el suelo de la gran explanada. «La explosión ha sido tan fuerte que el suelo ha temblado. Es verdaderamente aterrador», afirmaba una turista. El Gobierno alemán confirmó la nacionalidad alemana de ocho de los muertos. Entre los heridos, dos se encontraban en estado grave, uno de ellos un ciudadano noruego.

El primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, en una breve declaración televisada, atribuyó al Estado Islámico (ISIS) la autoría del atentado. «Hemos determinado que el autor de este ataque terrorista es un extranjero miembro de Daesh (acrónimo árabe del ISIS)», afirmó. Previamente, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, había declarado que el atentado había sido cometido por una persona de origen sirio.

Tras una reunión de urgencia del Gobierno turco, el portavoz del Ejecutivo, Numan Kurtulmus, indicó que el kamikaze había sido identificado como un sirio nacido en 1988. Según la agencia Dogan, que citó fuentes policiales, se trataba de Nabil Faldi, nacido en Arabia Saudí.

Turquía ha vivido en el último año atentados yihadistas, pero los objetivos eran hasta ahora las fuerzas de izquierda y los kurdos, como ocurrió con el doble atentado del 10 de octubre en Ankara dejó 103 muertos y el de Suruç, en julio, que provocó 32 víctimas mortales.

Hace ahora un año, una mujer originaria de Daguestán, que según la prensa había luchado en la guerra Siria, llevó a cabo un atentado suicida contra una comisaría de la Policía en el mismo barrio donde tuvo lugar el ataque de ayer, matando a un agente.

Sin embargo, en ningún caso el ISIS, que habitualmente asume rápidamente sus acciones por crueles que sean, llegó a reivindicar estas acciones. En esta ocasión, si se confirma la autoría del ISIS, el grupo yihadista habría decidido actuar directamente contra el Estado turco y, sobre todo, contra uno de sus pilares económicos, el turismo. Turquía ha recibido acusaciones de connivencia y complicidad con los yihadistas, permitiendo su paso por la frontera, cuando no prestando ayuda directa.

La respuesta de Ankara a los atentados yihadistas previos fue una gran ofensiva militar, pero contra el PKK y los kurdos, haciendo saltar el proceso de paz. De hecho, desde el verano el Ejército turco y el PKK volvieron a mantener combates, a la vez que las fuerzas de seguridad imponen constantes toques de queda en ciudades kurdas, bajo los que las víctimas civiles se cuentan por docenas.

Ayer, la reacción de Erdogan al afirmar que no distingue entre «grupos terroristas» parecía anunciar una continuación de esta política. «La firmeza de Turquía no ha cambiado. Turquía es el primer objetivo de todas las organizaciones terroristas activas en la región porque las combate a todas con la misma determinación», declaró.

Reservas canceladas

El atentado ha dejado un profundo impacto en la industria del turismo, ya que numerosas reservas se cancelaron momentos después del atentado, indicó el presidente de la Asociación Sultanahmet de Turismo, Yasar Yavuz, según recogía el diario “Hürriyet”.

«Hay 7.000 hoteles en esta zona. Los turistas ahora quieren irse. Ya están buscando billetes (para regresar a sus países). Con esta explosión, el año 2016 ha terminado para nosotros», lamentó el empresario.

Berlín recomendó «con insistencia» a los alemanes que eviten «provisionalmente» los lugares públicos y las atracciones turísticas en Estambul, mientras París aconsejaba a los ciudadanos franceses que evitaran la zona del atentado. El lugar del ataque, en la ciudad antigua de la orilla europea de Estambul, designada como patrimonio mundial por la Unesco, reúne los principales vestigios históricos de la antigua capital de los imperios romano, bizantino y otomano. Construida en el siglo II bajo el emperador Septimo Severo, y ampliada por Constantino el Grande, el hipódromo es hoy una gran explanada en la que se ubican el obelisco de Teodosio, la Columna de Constantino y la Columna Serpentina. Y cerca, los grandiosos edificios de la basílica de Santa Sofía y la Mezquita Azul, además del palacio de Topkapi, «Sublime Puerta» del imperio otomano durante cinco siglos.

Detenciones

Horas después del atentado de ayer, la Policía lanzó una amplia redada en la que detuvo al menos a 42 personas, aunque sin relación directa con el ataque. La mayor parte de las detenciones se llevaron a cabo en la ciudad kurda de Sanliurfa, una de las localidades ubicada en sureste de Turquía considerada retaguardia de numerosos grupos armados de Siria, entre ellos el ISIS, según la agencia semipública Anadolu. En una redada simultánea en 22 domicilios y lugares de reunión, los agentes detuvieron a 21 personas sospechosas de recaudar fondos y provisiones para quienes se proponen pasar a Siria para integrarse en las filas del ISIS.

También en Ankara se produjeron varias detenciones, pasando a prisión preventiva un ciudadano turco sospechoso de vínculos yihadistas, mientras que quince sirios fueron entregados a la sección de extranjería para su expulsión.

Con las condenas del atentado, Turquía recibió el apoyo de la oposición siria de EEUU, la OTAN, la UE y La Coalición Nacional Siria. Rusia e Irán coincidieron en la necesidad de «un frente común contra el terrorismo». Muestra del impacto sobre un sector clave para Turquía, también la Organización Internacional del Turismo mostró su conmoción por el atentado.

Decenas de muertos en núcleos chiíes en Irak

El Estado Islámico (ISIS) reivindicó la cadena de atentados perpetrada el lunes en Irak, incluido Bagdad, que se cobró la vida de casi medio centenar de personas. Los yihadistas se atribuyeron el doble ataque realizado en un casino de la ciudad de Muqdadiya, en el que uno de ellos se inmoló cuando comenzaban a llegar las primeras personas para auxiliar a las víctimas de la explosión de un coche bomba aparcado a la entrada. Al menos 20 personas fallecieron y 50 sufrieron lesiones por las explosiones en Muqdadiya, según fuentes médicas y de seguridad. Además, tres personas murieron y ocho resultaron heridas cuando un coche bomba colocado por los yihadistas explotó cerca de un restaurante en la ciudad de Baquba.

Las autoridades iraquíes declararon un toque de queda para toda la provincia de Diyala, a la que pertenecen Muqdadiya y Baquba.

En Bagdad, hombres armados asaltaron el centro comercial Jawaher, ubicado en el distrito chií de Jadida. Se abrieron paso tras el estallido de un coche bomba a la entrada y, una vez dentro, activaron sus chalecos explosivos.

El ISIS se jactó de haber golpeado un centro de reunión de «negacionistas paganos». Según los yihadistas, hubo 90 víctimas mortales, mientras que fuentes de seguridad fijaron el balance de víctimas en 18 muertos y 40 heridos. También en Bagdad, al menos siete personas murieron y 15 resultaron heridas cuando un kamikaze empotró su coche en una calle comercial del distrito suní de Nahrawan, en el sureste de la capital iraquí. Los ataques del lunes son los más letales ocurridos en los últimos tres meses en Irak. El portavoz del Ministerio de Interior de Irak, el general Saad Maan, consideró que son una respuesta a las pérdidas que «los grupos terroristas» han sufrido recientemente.GARA