El BCE baja los tipos al 0%, amplía la compra de deuda e inyecta liquidez
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, consiguió ayer sorprender a los mercados con una nueva contundente batería de medidas ante el temor de que la zona euro entre en deflación: baja los tipos de interés al mínimo histórico del 0%, amplia el programa de compra de deuda y anuncia una nueva inyección de liquidez.

La comparecencia de Mario Draghi no dejó indiferente a nadie. Hacía un mes y medio que rondaban en el ambiente las constantes especulaciones sobre lo que podría llegar a hacer el Banco Central Europeo (BCE), y ayer el presidente de la entidad despejó todas las dudas.
Draghi anunció muchos estímulos monetarios, que nadie había previsto, por lo que las decisiones tomadas ayer superaron con creces todas las expectativa. «Ha puesto toda la carne en el asador», señalaron los analistas, pero al mismo tiempo alertaron de que ya le quedan «pocas balas», que está llegando al límite de sus posibilidades para sostener la economía.
Ante el temor de que la zona euro pueda entrar en deflación, y con el objetivo de devolver la inflación al 2%, a la rebaja del precio del dinero al mínimo histórico del 0%, el BCE suma el recorte de la facilidad de depósito al -0,40% –supone que cobrará más a los bancos que guarden diariamente su liquidez sobrante en la entidad– para que las entidades redirijan los capitales a créditos e inversiones.
También refuerza el programa de compra de activos (QE) y aumenta la cantidad mensual de compras de deuda en 20.000 millones de euros, hasta 80.000 millones de euros a partir de abril. Incluye en la lista de activos a comprar bonos denominados en euros y con grado de inversión emitidos por «corporaciones no bancarias» –empresas– establecidas en la zona euro. Acuerda, además, una nueva inyección de liquidez a cuatro años a los bancos.
Pronósticos a la baja
Todas estas decisiones responden a una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento para la zona del euro para este año en tres décimas, hasta el 1,4%, y también las de inflación de nueve décimas, hasta el 0,1%, frente a las de diciembre.
El BCE pronostica ahora que la zona del euro crecerá en 2017 un 1.7% (1,9% en diciembre) y en 2018 un 1,8%, con una inflación del 1,3% en 2017 (1,6% en diciembre) y del 1,6% en 2018, debido a los riesgos a la baja para el crecimiento global y la caída de los precios del petróleo.
En una sesión en la que no le correspondía votar al presidente del Bundesbank, Draghi señaló que las medidas se acordaron por «una abrumadora mayoría», fórmula que sugiere que no hubo unanimidad.
El presidente del BCE subrayó que la «eurozona no está en deflación», pero reclamó medidas políticas «estructurales» para apoyar los estímulos acordados.

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