La Ilustración
No sé quien escribe los editoriales de “El País”, pero su contenido parece gobernarlo algún personaje con horror a la Ilustración. Comprendo que Erasmo no quisiera venir a España. Ese «horror filosófico» u horror al pensamiento que desvelan tales editoriales es estremecedor. Están hechos de denuestos y lógica monárquica o de dirección única.
Vean el editorial titulado «Parar a Torrent». Habla del «difuso derecho a decidir» a que se acogen los nacionalistas catalanes. Extraigan mis lectores las consecuencias de tal denuncia. Condena los «juegos semánticos para sostener que la legalidad y la legitimidad no siempre van de la mano», postura que subraya como un «juego torticero» ¡La cicuta, que nos sirvan la cicuta! La idea de que el Sr. Puigdemont sea investido como presidente simbólico merece sólo dos palabras: «es descabellada». No perdamos, pues, el tiempo en pensar. Sigamos, «el independentismo avanzó en la creencia de la impunidad de sus actos». La cárcel es inevitable y, además, deber ser permanente porque eso es, afirma Madrid, lo que gusta a los ciudadanos españoles: ¡una buena cárcel! Añádase: «Los símbolos son a veces intolerables por ilegales». Pregunto: ¿qué símbolos? Las expectativas del secesionismo son «ridículas».
¿Está claro? Pues que me traigan la cicuta.

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Un esquiador de Irun, entre los tres fallecidos por un alud en Panticosa
