Iraia OIARZABAL

La careta del terror sexual

Alcàsser se ha convertido en un término con un profundo significado. El crimen en 1992 de tres jóvenes del municipio valenciano, torturadas sexualmente hasta la muerte, marcó a toda una generación; la trascendencia que aquellos hechos tuvieron en la vida de las jóvenes de la época supera fronteras difíciles de imaginar. 26 años después Nerea Barjola analiza con precisión, en un trabajo minuciosamente documentado, las connotaciones de este oscuro episodio de violencia sexual donde se mezclan la culpabilización de las tres adolescentes, la generación de terror sexual y el tratamiento mediático como espectáculo de unos hechos cuya gravedad va mucho más allá del suceso particular.

Con el objetivo de contraponer los hechos a los relatos construidos, Barjola propone una reapropiación de conceptos para después hacer una lectura del caso Alcàsser en términos políticos. La autora sostiene que «cada asesinato, tortura, desaparición forzada de mujeres es un sistema de comunicación que nos habla, nos interroga y alecciona». La narrativa sobre este caso es un claro ejemplo de ello. La representación del autoestop como frontera que las jóvenes no debieron cruzar o el contraste obediencia y protección vs. culpabilización por la decisión adoptada libremente, configuran un relato en el que quienes son constantemente cuestionadas son las mujeres. Desde los testimonios directos recabados y el análisis de lo que publicaron los medios a lo largo de aquellos años, Barjola reescribe el crimen y lo enmarca en lo que define como «régimen político sexista». Así, sitúa el relato predominante como «un mecanismo que, en un momento de ruptura con el statu quo sexual, intentó introducir elementos continuistas».

Este libro es una invitación a quitar la careta a las narrativas que todavía hoy intentan perpetuar el terror sexual pues, como bien constata la autora, «Alcàsser no deja de suceder».