20/10/2019

Una respuesta excepcional frente a una situación de excepción

Unas 42.000 personas, según la estimación de GARA y NAIZ, se sumaron a la convocatoria de Gure Esku en Donostia para pedir «una solución democrática» para Catalunya y Euskal Herria. Al unísono, se reclamó la libertad de los presos políticos condenados con una sentencia que es, en sí misma, «un ataque al corazón de la democracia».

Oihane LARRETXEA|DONOSTIA
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Contundente y sin fisuras. La respuesta que dio ayer la ciudadanía vasca al llamamiento de Gure Esku para con el pueblo catalán y los presos políticos no se puede esconder, ni difuminar; por supuesto, mucho menos subestimar. 42.000 personas, según el recuento de GARA y NAIZ, llegadas desde municipios de toda Euskal Herria. Y con un objetivo común: sumar fuerzas, hacerse visibles, denunciar la sentencia del Tribunal Supremo. Reivindicar una solución democrática. Gente mayor, jóvenes en cuadrilla, parejas, familias… La diversidad era infinita.

Cuando faltaba más de una hora para que arrancara la marcha desde el túnel del Antiguo decenas de autobuses llegados desde distintos municipios y comarcas estacionaban en las inmediaciones. Cientos de personas marchaban ya en la misma dirección, muchos con un elemento o prenda de color amarillo –como símbolo solidario–, con silbatos y senyeras. Según avanzaban los minutos el barrio era intransitable.

Destacable la cantidad de medios de comunicación, tanto locales como estatales. Aquello daba una pista de la magnitud y el interés que había despertado la convocatoria.

El cantante y exdiputado de Junts pel Sí Lluís Llach, abrió al llegar al Antiguo la ronda de declaraciones, subrayando el carácter «pacífico» del movimiento independentista en su país.

Reconoció que Catalunya está ante una situación «muy difícil», y advirtió de que «el Estado español se ha cargado las libertades democráticas y la Constitución y la sentencia ha dejado sin validez las garantías democráticas básicas».

Amplísima representación política por parte de EH Bildu, PNV y Elkarrekin Podemos, además de los sindicatos ELA y LAB. El presidente del EBB, Andoni Ortuzar, señaló que lo que ocurre es Catalunya es un problema político y que la solución ha de ser política. «La sentencia del Tribunal Supremo, conocida este pasado lunes, es muy grave tanto política como jurídicamente», agregó.

Desde EH Bildu, Maddalen Iriarte, acompañada de Bel Pozueta y Mertxe Aizpurua, hizo un llamamiento a las fuerzas soberanistas de Euskal Herria, Catalunya y Galicia para hacer un camino «juntos». «Hemos visto cientos de miles de personas en Catalunya diciendo que el referéndum no es delito y que dar la palabra al pueblo no es delito», indicó.

 

Entre aplausos

Con quince minutos de retraso arrancó la manifestación, encabezada por una pancarta con el lema “Referéndum no es delito - Libertad - Defendamos nuestro derecho a decidir”, en euskara y castellano. La portaban la cantautora Anari, el lehendakari Carlos Garaikoetxea, la filósofa Jule Goikoetxea, el periodista Xabier Euzkitze, la exconsejera Gemma Zabaleta y el músico Fermin Muguruza, entre otros. Tras ellos caminaron las miles de personas que se adhirieron al llamamiento.

El arranque fue lento, al igual que el resto del recorrido, porque de forma incesante cientos y cientos de personas fueron sumándose a la marcha. La cabeza se abría paso ante miradas de emoción y de solidaridad. Y aplausos. Muchos aplausos. Personas que a su paso se frotaban la piel erizada. Y de fondo, un único sonido: «Katalunia askatu!», «Presoak askatu!» o «Independentzia». Catalunya debe saber que no está sola.

Tras una hora de camino la cabeza llegó al Boulevard; en ese momento las últimas filas estaban a la altura de La Perla, con un colapso importante en la calle San Martín.

Ya desde el kiosko del Boulevard, y en nombre de Gure Esku, Amalur Álvarez insistió en que «estamos ante una enorme injusticia, estamos ante una voluntad de castigo ejemplarizante que nada tiene que ver con la verdadera justicia». Señaló el carácter político del proceso judicial y de la sentencia, y recordó que no es el único, en alusión al caso de Altsasu. Por cierto, los jóvenes que a día de hoy permanecen en prisión fueron especialmente recordados ayer.

Para el también portavoz de Gure Esku Josu Etxaburu, «estamos ante una criminalización sin precedentes de las movilizaciones sociales, de la protesta masiva, de la disidencia política, de la desobediencia civil, y, también del derecho de autodeterminación y del principio democrático del derecho a decidir», detalló.

«Hay que detener esta involución. Mientras en Escocia preparan un nuevo referéndum, que sea legal y reconocido por la comunidad internacional, no es posible que en el sur de Europa la organización de un referéndum pueda considerarse delito de sedición», expresó.

Frente a ese panorama, Gure Esku reivindica una solución democrática que contemple hacer posible la decisión libre y democrática de las ciudadanías catalana y vasca sobre su futuro. «Ser soberanos para decidir. Decidir para ser libres», apuntó. No obstante, no obvió que son tiempos de incertidumbre.

«Tenemos que afrontarlos con optimismo y sin miedo. Cuando nada es seguro todo es posible. Y además, tenemos dónde agarrarnos, tenemos tres asideros firmes: los derechos, la capacidad de decidir y construir de este pueblo, y la capacidad de crear y soñar de sus ciudadanas y ciudadanos».

La canción “L’estaca”, de Lluís Llach, que él mismo cantó junto con los asistentes, puso el broche a la multitudinaria manifestación.

Al término, y en declaraciones a GARA, desde Gure Esku se mostraron muy satisfechos con la respuesta ciudadana, aunque la valoración llegará en unos días, según informaron. Ahora es tiempo de desgranar lo vivido y extraer las conclusiones.

 

«Tened por seguro que este calor de Donostia llegará a Catalunya»

La ciudadanía tenía ganas de participar activamente y de expresar en la calle su rechazo. Muchos sentimientos compartidos. Frustración y tristeza que resultan siempre más llevaderas con la solidaridad, con la unión al fin y al cabo. Eso alienta.

Maritxu Aierbe. Una mujer nacida en Euskal Herria pero instalada en Barcelona desde hace 40 años. Ha vivido los últimos tiempos desde la primera fila, participando en una concentración cada miércoles, entre otras muchas acciones. Ayer, desde el interior de la manifestación, se acordaba de sus compañeras que se habían quedado en Catalunya, esas compañeras que han elaborado «más de mil comidas» para las personas que estos días han caminado en una de las cinco columnas. «Son días muy intensos –reconocía emocionada–, y todo el apoyo suma. Tened por seguro que este calor de hoy en Donostia llegará hasta Catalunya. Se reconoce y además reconforta», expresaba.

A su lado su familia, residente en la capital guipuzcoana. «La democracia no se puede apresar, y las ideas no pueden suponer per se un delito. La verdad, estamos cansadas de este Estado que nos oprime», resumía su hija.

Su catalán los delataba. Su emoción y cierto grado de incredulidad. Conocemos a Patricia y Albert, un matrimonio de Mataró «con el corazón dividido». «Hacía tiempo que teníamos programadas estas vacaciones, y cuando llegó la sentencia y se desató todo lo demás pensamos en quedarnos, porque nuestro lugar está en Catalunya», decía ella. Es obvio que decidieron seguir con los planes. Lo que no se esperaban era la marcha de ayer. «¡Pero qué de gente! No os imagináis lo que supone esto para nosotros», añadía.

En su opinión, la suma hace la fuerza, y estas movilizaciones «nos cargan de razones». Cree que la ciudadanía catalana ha perdido el miedo y cuando eso sucede el adversario –político– queda «desarmado», «pierde todo su poder». «Ahora es el turno del pueblo; en realidad lo fue desde el minuto cero, pero siguen sin darse cuenta», lamentaba. O.L.

 

Declaraciones

«No hay marcha atrás. La desconexión es tal que la marcha atrás no es posible»

LLUíS LLACH

Cantautor

«El referéndum no es delito; tampoco dar la palabra al pueblo. La sentencia es una involución»

MADDALEN IRIARTE

EH Bildu

«El Estado nos quiere vencidos, pero esto demuestra que no renunciamos a defender nuestros derechos civiles y políticos»

JOSU ETXABURU

Gure Esku

50 MINUTOS


Al llegar la cabeza al Boulevard, las últimas filas estaban en La Perla, con un colapso importante en la calle San Martín. Salieron manifestantes del túnel del Antiguo durante 50 minutos, hasta las 18.27.