Amaia U. LASAGABASTER
EL EIBAR, EN BUSCA DEL ASCENSO

El Eibar cumple su parte pero la espera se prolonga

El ascenso a Primera se decidirá en la última jornada, a la que el Eibar llegará al frente de la clasificación y dependiendo de sí mismo. Los azulgranas cumplieron su parte, derrotando al Tenerife con superioridad, pero el Valladolid también ganó en Ibiza y el pinchazo del Almería ante el colista tampoco le basta para asegurarse el ascenso.

EIBAR 2

TENERIFE 0


El ascenso se decidirá en la última jornada. El Eibar cumplió su parte imponiéndose al Tenerife pero no le alcanza para ascender todavía, después de que el Valladolid ganara también en Ibiza (1-2). Sí falló el Almería, que empató por los pelos en casa contra el colista Alcorcón (1-1) –aviso a navegantes porque el equipo madrileño será, precisamente, el próximo y último rival de los armeros– lo que deja al Eibar al frente de la clasificación. Su mínima ventaja –el golaverage sobre los andaluces, con los que empata a puntos, y dos sobre los castellanos– le obliga a ganar para no tener que esperar favores pero le permite seguir dependiendo de sí mismo.

Aunque no logró el gol de la tranquilidad hasta los últimos minutos, el Eibar fue muy superior a un rival que aguantó vivo casi todo el partido gracias a la gran actuación de su portero. Stoichkov, no podía ser otro, prendió la mecha de un Ipurua lleno y con ganas de prolongar una fiesta que se había vivido en las calles de la localidad durante toda la jornada, con un golazo. El gaditano se fue de cuatro rivales para entrar en el área y cruzar el balón fuera del alcance del meta tinerfeñista.

El Eibar mantuvo le calma y el control del partido ante un Tenrife que apenas inquietó a Cantero aunque las malas noticias que llegaban desde Ibiza y la estrechez del marcador, sujetaban la euforia.

Los armeros, ya sin el lesionado Sielva, metieron otra marcha tras el descanso. El balón llegaba una y otra vez al área de un Juan Soriano intratable, hasta que en el 85, Chema rozó un balón de Expósito para sentenciar.

Después tocó pegar la oreja a la radio y cruzar los dedos, a la espera de un gol del Ibiza que no llegó.