Aritz INTXUSTA
IRUÑEA

A por una nueva Ley de Salud para Nafarroa y el sexto presupuesto de María Chivite

La lehendakari María Chivite, en el acto de cierre del curso político anterior, en el mes de julio.
La lehendakari María Chivite, en el acto de cierre del curso político anterior, en el mes de julio. (GOBIERNO DE NAFARROA)

Arranca el segundo año de la segunda legislatura de María Chivite. Y con los mismos apoyos que los cinco años precedentes. La imagen política es de estabilidad y, probablemente, el suelo sea algo más firme que en ocasiones precedentes, porque el reparto de poder se ha ampliado después del cambio en el Ayuntamiento de Iruñea que hace que EH Bildu, el socio necesario para sacar adelante el acuerdo programático del PSN, esté más cómodo.

La gran duda radica en cuánto va a exprimir el Ejecutivo esta estabilidad. La mejor oportunidad llega con la discusión sobre la nueva Ley de Salud. La publicación del borrador del anteproyecto en la web del Gobierno Abierto este viernes constituye el verdadero arranque del curso político.

La actual Ley de Salud se aprobó en el año 1990 y la situación sanitaria en Nafarroa está peor que nunca en lo relativo a listas de espera y en el acceso a la Atención Primaria.

Una nueva Ley de Salud es el proyecto más ambicioso que puede acometer el Parlamento (junto con un aumento de la dotación presupuestaria) para solucionar las crecientes deficiencias sanitarias. Pero hay que querer coger el toro por los cuernos.

El borrador llega con el aval de Geroa Bai (lo ha redactado el equipo del consejero Fernando Domínguez, de esta formación). El Parlamento lo trabajará en comisión y, después, a través de enmiendas.

Es seguro que EH Bildu, que no ha participado en el anteproyecto, querrá efectuar modificaciones. Y lo mismo UPN, que empieza el curso ya liderado por Cristina Ibarrola, una médica que ocupó cargos de gerencia en Osasunbidea y que, antes de su efímero paso por la Alcaldía de la capital, llevaba los asuntos sanitarios en el Parlamento.

Asimismo, en Osasunbidea hay otros agentes muy activos, como son el Sindicato Médico, que han llevado a cabo huelgas relevantes, y el resto de sindicatos que defienden los derechos de los más de 12.000 trabajadores del Sistema Navarro de Salud.

Además de lo que pueda dar de sí la discusión de una ley tan importante como la que rige Salud, hay en agenda otros temas de peso. Los principales son la Ley de Industria, la Ley de Despoblación y la Ley de Universidades. Y, lógicamente, está la negociación de unos nuevos presupuestos.

El PSN suele referirse a EH Bildu como su «socio presupuestario», para marcar distancias. Está clarísimo que la izquierda abertzale (que aupó a Chivite con sus nueve abstenciones) se ha vuelto mucho más que eso. Y sin embargo, el concepto ayuda a entender qué pasa con los Presupuestos.

A diferencia de con el resto de leyes, donde el Gobierno inicia la vía legislativa presentando un borrador dejando solo cabida a enmiendas, EH Bildu tomó parte el año pasado de la redacción final del proyecto presupuestario. Y la previsión es que esta vez también se funcione de esa manera.

Chivite ha sacado adelante con la aquiescencia de EH Bildu cinco presupuestos. Es la formación abertzale la que ha dotado de estabilidad económica las cuentas de la Administración Pública desde que las urnas sacaron de él a UPN en el año 2015, dado que, antes que de Chivite, apoyó las cuatro leyes presupuestarias de Uxue Barkos (en cuyos anteproyectos también participó).

LA OPOSICIÓN Y LAS NUBES

No se ven grandes polémicas en el horizonte, aunque sí negociaciones duras, técnicas y complejas. Mucho trabajo de pasillo, al que hay que sumar la tensión que provoca que el PSN retrase la aplicación de leyes clave, como el Mapa Local o la de Transición Energética.

Junto con ello, ha de despejarse la nube que dejó caer el Estado (Airef) de que Nafarroa dege acometer un ajuste presupuestario y que el consejero de Hacienda, José Luis Arasti, no ha desmentido con vigor.

Ya en el lado de la oposición, UPN ha formalizado la vuelta al ruedo desdeñando su tradicional acto en Cadreita en favor de un elitista hotel capitalino. Dejando de lado la escenificación, a lo largo del verano ha sufrido las bajas de varios de sus cargos más capaces: la economista María Jesús Valdemoros y el profesor Iñaki Iriarte (Parlamento), así como María Echávarri (Ayto. Iruñea).

En cuanto al PP y Vox, siguen sin brillar con luz propia en Nafarroa. No cuentan para las mayorías y siguen totalmente a expensas de las dinámicas a nivel estatal.