Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

Eibar y Real combaten el frío con un choque intenso e igualado

El último derbi del año se saldó con reparto de puntos. Las azulgranas se adelantaron al cuarto de hora con un penalti transformado por Andrea Álvarez y Amaiur cabeceó el empate justo antes del descanso. Los dos equipos estrellaron el balón en la madera en dos ocasiones.

Mirari, que envió un balón al larguero, intenta progresar junto a Eider Arana.
Mirari, que envió un balón al larguero, intenta progresar junto a Eider Arana. (Andoni CANELLADA | FOKU)

El frío invernal contrastó con la temperatura canicular que Eibar y Real Sociedad imprimieron al derbi guipuzcoano. Los dos equipos se aplicaron con toda la energía que requieren estos encuentros para disputar un duelo intenso y equilibrado que acabó con reparto de goles, de puntos y hasta de balones a la madera.

El empate mantiene en la cuarta plaza a las donostiarras, que siguen a cinco del Atlético, aunque ven cómo se les aleja el Real Madrid, con el que aún deben disputar el partido de la 11ª jornada, y se les echa encima el Athletic. Al Eibar, que había perdido todos los derbis desde el regreso a Primera, le permite seguir fuera del descenso e incluso amplía su colchoncillo pese a que prolonga ya a diez las jornadas que ha enlazado sin poder ganar.

La Real, tras un parón que en su caso se ha estirado hasta los veinte días, saltó al campo con sorpresas y siete guipuzcoanas en el once. Segunda titularidad para Guridi y primera para Mirari y Cecilia, quien se colocaba en un lateral izquierdo que no acaba de tener la alineación del Eibar, que encaraba el choque con un solo cambio respecto a la visita al Atlético y un planteamiento que, como les sucedió a las colchoneras, también se le atragantó por fases al equipo donostiarra. Y que, como entonces, le permitió adelantarse en el marcador.

Había entrado más viva al partido la Real, que en el tres vio cómo el chut escorado de Mirari se estrellaba en el larguero y en el seis lamentaba de que el remate de Eizagirre desde la frontal se marchara alto. Sí pescaron las armeras nada más pisar el área. Vanegas trabó a Ane Campos, Peláez Arnillas no dudó y, aunque Lete adivinó el disparo, Andrea Álvarez transformó el 1-0 desde los once metros.

Se tuvo que armar de paciencia el equipo txuri-urdin, que necesitó tiempo para salir de la telaraña local, conectar juego y crear peligro otra vez. Avisó Amaiur con un pase filtrado de Eizagirre, rematando un balón que superó a Astralaga y se estrelló en la base del poste. Y acertó la delantera donostiarra en el último suspiro del primer tiempo, aprovechando un error de la guardameta local, que repetía bajo palos tras su buena actuación en Alcalá de Henares. Lucía Rodríguez colgó el balón y Amaiur cabeceó el 1-1 ante la mala salida de Astralaga.

La Real regresó de vestuarios con Franssi, y el Eibar, que envió dos balones al larguero en ocho minutos, con más colmillo. Nada más arrancar la reanudación, Andrea Álvarez culminó una rápida transición con un chutazo desde la frontal que se fue a la madera. Después, Lete evitó que entrara el remate de Amani y, sin tiempo para pestañear, el chut de Ojeda desde la frontal acabó también en el travesaño.

Consiguió sacudirse otra vez la Real el dominio para hacerse con el balón y la iniciativa, aunque le costó generar ocasiones claras. Astralaga despejó el chutazo de Lavogez, Eizagirre remató alto y, Amaiur, muy insistente durante todo el choque, acabó una acción personal enviando la pelota al lateral de la red.

Yerai Martín refrescó la delantera y, por un momento, pareció que su equipo podía volver a ilusionarse con la victoria, pero esta vez no se lo permitió el rival, así que el técnico acabó optando por aferrarse al punto, reforzando la defensa para aguantar sin apuros los últimos minutos.