El Athletic redondea la semana
El cabezazo de Yeray en la recta final da los tres puntos a los rojiblancos, que apuntalan la cuarta plaza. Nyland había salvado antes al Sevilla atajando un penalti de Vesga en la primera parte y la mejor ocasión de Iñaki Williams en la segunda.

El Athletic se va al parón con una sonrisa de oreja a oreja. Probablemente no la habría desdibujado un resultado peor, tras haber solventado el jueves su final adelantada, pero el premio al éxito liguero también se codicia en Bilbo y con los tres puntos del Sánchez Pizjuán, combinados con la derrota del Vilarreal, está un poco más cerca.
Hubo que trabajárselos, entre otras cosas por la inspiración de Nyland. El cabezazo de Yeray en el 84 fue tan mayúsculo que el guardameta noruego no tuvo nada que hacer, pero para entonces ya habría atajado la mejor ocasión del segundo tiempo y, justo antes del descanso, un penalti lanzado por Vesga.
La del gasteiztarra fue una de las ocho novedades que introdujo Ernesto Valverde en el once, en el que solo repitieron Núñez, Iñaki Williams y Unai Gómez tras la paliza del jueves. El partido también fue diferente, con los rojiblancos más calmados aunque con la mirada puesta siempre en la portería local. La presión era considerable, al Sevilla le costaba horrores salir y, en cuanto podía, el Athletic metía el pie en el área.
Fue fuera y con la mano donde tocó el balón, que se le había resbalado, Nyland a los diez minutos de partido. Un caramelo para Berenguer, cuyo lanzamiento directo se estrelló en el larguero. Al «uy» se le unió el «ay», porque el Sevilla empezó a estirarse, cada vez con menos problemas para superar el centro del campo, y un par de indecisiones por parte vizcaina en posiciones peligrosas le animaron. Le costó, bien atado por Lekue, pero Lukebakio también acabó apareciendo y la inquietud aumentó. Al menos hasta que en los minutos previos al descanso se reanimó el Athletic para convertir el partido en un reparto de chispazos.
En uno de esos llegó un córner y en éste la mano de Saúl, que saltó con los brazos arriba. Hubo penalti pero no amarilla, que habría sido la segunda, para el centrocampista, como reclamaban los leones. El disgusto lo superaron rápido porque le siguió uno mayor. Vesga, que le había hecho ya tres goles al Sevilla incluyendo los de las dos últimas visitas al Pizjuán, lanzó desde los once metros y se encontró con la estirada de Nyland.
Acabó con mal sabor de boca el primer tiempo y arrancó con malas sensaciones el segundo. El Sevilla encontró más facilidades para llegar al área y esta vez le tocó lucirse a Unai Simón ante Ejuke y Crmona. No estaba a gusto el Athletic y tampoco su técnico, que metió en el campo de tacada a Jauregizar -estaba siendo el primer respiro para el centrocampista tras once titularidades consecutivas-, Ruiz de Galarreta y Nico Williams, a los que poco después se unió Sannadi.
RESPUESTA
Lo agradeció el equipo, que no acabó de cerrar atrás pero sí respondió con más peligro que antes y que su rival. A ocho minutos del final, Sanadi cazaba un balón largo para firmar un bonito pase que Williams remató con fuerza, encontrándose con la magnífica respuesta de Nyland.
García Pimienta recurrió a toda la pólvora que tenía para retomar un guion más de su agrado pero no le sirvió de nada porque de inmediato llegó el gol del Athletic. Berenguer colocó una falta en el área y, con un potente cabezazo cruzado, Yeray marcó el 0-1, que el Athletic supo proteger.

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