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Corbyn quiere un nuevo laborismo para ganar en 2020

Jeremy Corbyn, el nuevo líder del Partido Laborista británico se ha propuesto reforzar el laborismo con el objetivo de ganar las elecciones en 2020. En su primera intervención pública tras su designación, ante un congreso sindical, afirmó que la austeridad una elección política impuesta por el Gobierno conservador a los más pobres.

El nuevo líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, afirmó ayer que el movimiento del laborismo crecerá en Gran Bretaña en los próximos años y podrá ganar las elecciones de 2020. En su primera intervención como líder del partido durante el congreso de la confederación sindical TUC, Corbyn afirmó que este partido, relegado a la oposición desde 2010, aumentará sus bases con «la visión de una sociedad mejor».

El Partido Laborista «crecerá y se convertirá en un movimiento más fuerte, con más confianza en sí mismo y más decidido que nunca, y, sobre todo, vamos a ganar las elecciones en 2020 y podremos ver el fin de este Gobierno ‘tory'’», declaró ante los sindicalistas.

Este es el primer gran discurso público de Corbyn, de 66 años, después de que el pasado sábado fuera proclamado líder del Partido Laborista con el apoyo de un 60% de los militantes, lo que le otorga un fuerte mandato para impulsar su política contra la austeridad.

El veterano diputado añadió que no piensa ser un líder «que todo lo ve y todo lo sabe», sino que desea elaborar sus políticas consultando a sindicatos, delegaciones del partido y al pueblo a través de las redes sociales.

El primer acto público de Corbyn tras su nombramiento como líder fue un discurso el mismo sábado ante decenas de miles de personas que se manifestaron en Londres a favor de los refugiados sirios y contra la política migratoria del Gobierno. Antes de participar en el congreso anual de la TUC, el líder laborista asistió ayer, junto con el primer ministro, David Cameron, y otras personalidades, al servicio religioso en la catedral de San Pablo para conmemorar el 75 aniversario de la Batalla de Inglaterra, en la que la aviación británica derrotó a la alemana durante la Segunda Guerra Mundial.

Contra la austeridad

Corbyn insistió, además, en su discurso antiausteridad, al subrayar que «es una elección política impuesta por este Gobierno a los más pobres y vulnerables de nuestra sociedad». «Dicen que ignoramos el déficit, pero ellos gastan miles de millones al reducir los impuestos a los más ricos y a las empresas más rentables. En realidad, son ellos los que ignoran la pobreza, las colas que se forman ante los bancos de alimentos, la crisis de vivienda, la pobreza infantil que ha pasado del medio millón a cuatro millones de niños bajo su Gobierno», añadió.

«Los recortes sociales tienen consecuencias desastrosas», señaló Corbyn, y denunció que se está produciendo una «depuración social». A la vez, reclamó un aumento de los salarios y una reducción del precio de los alquileres.

Corbyn insistió en su oposición al proyecto de ley que pretende limitar el derecho de huelga, contra el que ya se pronunció el lunes en el Parlamento. «Los conservadores declaran la guerra a los sindicatos usando estrategias utilizadas por el general Franco», subrayó.

«Estoy orgulloso de ser sindicalista. Voy a luchar hasta el final contra este proyecto de ley y si se convierte en ley lo revocaré en 2020», cuando –está convencido– se convierta en primer ministro.

 

Luz verde en el Parlamento a limitar el derecho de huelga

El Parlamento británico dio el lunes luz verde —por 317 votos contra 284– en su segunda lectura al proyecto de ley sobre los sindicatos que limitará el derecho de huelga. El texto, que aún debe pasar una tercera lectura y por la Cámara de los Lores, es objeto de duras críticas por parte de la oposición, que lo considera «un ataque ideológico y partidista de los conservadores contra los sindicatos, después de que el número de días de huelga haya caído en un 90% en dos décadas», según Angela Eagle, encargada de Comercio y Trabajo en el «Gobierno laborista en la sombra». Su nuevo líder, Jeremy Corbyn, se sentó en el debate por primera vez en la primera línea de los asientos de la oposición aunque no tomó la palabra. Entre otras reformas, el proyecto prevé mayor control sobre los fondos de los sindicatos pero, sobre todo, endurece las condiciones para convocar huelgas, con un quórum mínimo paras ser votadas. Corbyn ya había denunciado en un artículo la amenaza de «una dictadura fascista».GARA