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WASHINGTON

Obama: «Se trata de cerrar un capítulo de nuestra historia»

En un último esfuerzo por cumplir su promesa electoral, Barack Obama presentó el plan para el cierre de Guantánamo, que salvo sorpresa, será tumbado en el Congreso.

El presidente de EEUU, Barack Obama, apuró el plazo para presentar su plan para el cierre de la prisión militar de Guantánamo y ayer dio a conocer el esperado plan del Pentágono e indicó que ese centro de deten- ción es «contraproducente» y contrario a la seguridad nacional. La mayoría republicana en el Congreso ya ha expresado su oposición, sobre todo porque contempla el traslado de decenas de detenidos a prisiones en suelo estadounidense.

«Se trata de cerrar un capítulo en nuestra historia (...) y de tomar las lecciones que hemos aprendido desde el 11 de setiembre y que deben guiar a nuestro país en el futuro», señaló Obama en la Casa Blanca, donde mencionó que la prisión de Guantánamo encarna, en todo el mundo, los excesos en la lucha «antiterrorista» de EEUU tras los atentados del 11S.

«Cuando está claro que algo no funciona y no mejora nuestra seguridad, debemos cambiar su curso», añadió Obama, llamando al Congreso a estudiar su propuesta.

«Desde hace años, es evidente que el centro de detención de Guantánamo no mejora nuestra seguridad nacional. La socava», aseguró.

Argumentó que tanto él como sus asesores militares consideran que Guantánamo sirve como herramienta de reclutamiento y propaganda para grupos como el Estado Islámico, además de afectar a la relación de EEUU con sus aliados.

«No quiero pasar este problema al siguiente presidente, quien quiera que sea y si, como nación, no abordamos esta cuestión ahora, ¿cuándo lo haremos?», se preguntó.

La Casa Blanca identifica 13 posibles instalaciones en EEUU a donde podrían ser trasladados algunos de los 91 prisioneros sospechosos de «terrorismo» –los considerados demasiado peligrosos para ser liberados– actualmente detenidos en Guantánamo.

La prisión ubicada en una base militar estadounidense en Cuba, que en su momento albergó a casi 800 recluso, se ha convertido en un sinónimo de tortura y detención indefinida.

Según el plan, ya se ha autorizado el traslado de 35 de ellos a sus países de origen o a terceros países en los próximos meses. Otro grupo –entre ellos diez prisioneros ya imputados o condenados–, sería llevado a instalaciones de máxima seguridad, bajo custodia de Defensa.

Medios locales señalaron que el plan contempla trece lugares distintos, incluidas siete prisiones ya existentes en Colorado, Carolina del Sur y Kansas, así como otros seis emplazamientos en bases militares.

El Partido Republicano, que controla las dos cámaras del Congreso, ha prohibido esos traslados a EEUU argumentando cuestiones de seguridad.

Obama admitió el temor de algunos estadounidenses, pero aseguró que el plan permitirá tres cosas: «Garantizar nuestra seguridad, mantener nuestros valores en el mundo y ahorrar mucho dinero en el proceso».

La Casa Blanca presentó los costos estimados del plan, en un último intento de Obama por cumplir una antigua promesa de campaña antes de abandonar el cargo. Se estima que el cierre de Guantánamo permitiría ahorrar entre 65 y 85 millones de dólares al año, lo que permitiría amortizar en un plazo de tres a cinco años los 475 millones que se calcula costarían esos traslados. «Defensa estima que este plan, comparado con mantener abierto Guantánamo, rebajaría los costes en 85 millones cada año. En los próximos diez años, se ahorrarían 300 millones. Al cabo de 20 años, el ahorro habría ascendido a 1.700 millones», expuso el presidente.

Barack Obama dijo que ha estado siete años, desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2009, trabajando para tratar de cerrar la prisión militar abierta en 2002 por su predecesor, George W. Bush, tras los atentados de 2001, y prometió seguir haciéndolo hasta que concluya su mandato dentro de once meses.

Críticas republicanas

Las reacciones en el ámbito republicano fueron inmediatas. «Su propuesta carece de detalles cruciales, exigidos por la ley, tales como el costo y la ubicación exacta de un nuevo centro de detención», criticó Paul Ryan, presidente republicano de la Cámara de representantes. «No vamos a arriesgar nuestra seguridad nacional por una promesa de campaña», subrayó.

El senador John McCain, que ha sido uno de los pocos republicanos que en el pasado ha expresado su deseo de echar el cierre a Guantánamo, dijo que el plan de Obama redactado por el Pentágono es «vago», no tiene en cuenta «cuestiones importantes» y solo estaba diseñado para «pasar el muerto» al Congreso. No obstante, anunció que su consejo será realizar audiencias para examinar las propuestas del presidente.

Si, como es previsible, el Congreso bloquea cualquier movimiento, el Ejecutivo podría verse tentado a actuar por decreto, aunque parece haber descartado esa opción y optar por la negociación con el Legislativo.

 

Condena a Italia por el secuestro en 2003 de un imán por la CIA

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó ayer a Italia por permitir los malos tratos y la impunidad de los responsables del secuestro en 2003 del antiguo imán de Milán Hassan Osama Mustafa Nasr, conocido como Abu Omar, que fue trasladado de Italia a Egipto en uno de los vuelos secretos de la CIA. Según la Corte, el Gobierno italiano aplicó el principio legítimo de «secreto de Estado» para «impedir que los responsables del caso respondieran de sus actos», por lo que «existió impunidad» con los agentes estadounidenses declarados «en fuga». Italia deberá indemnizar al clérigo y a su esposa, Nabila Ghali, de nacionalidad egipcia, con 115.000 euros por daños morales y gastos.

Abu Omar fue secuestrado el 17 de febrero de 2003 en Milán por agentes de la CIA, con el conocimiento de los servicios secretos italianos, y trasladado a Rammstein (Alemania) y a Egipto, donde fue encarcelado y torturado, según contó tras su excarcelación en 2007.

Recuerda el fallo que en otras sentencias ya se calificó de tortura el programa de extradición extrajudicial de la CIA. Así, permitiendo a la CIA la ejecución de ese programa, las autoridades italianas han expuesto al demandante «a un riesgo serio y previsible de malos tratos».GARA

 

Marco Rubio impulsa una ley para blindar la base en Cuba

El senador y candidato a las primarias republicanas Marco Rubio impulsó ayer una propuesta de ley para que el presidente estadounidense no pueda transferir el territorio de la base naval de Guantánamo a Cuba ni hacer modificación alguna sin autorización del Congreso.

«Desde el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba, el presidente Obama ha dado al régimen de Castro concesión tras concesión, priorizando las promesas políticas sobre seguridad nacional,integridad del sistema de justicia, derechos humanos y democracia», consideró Rubio. «El régimen de Castro ya está estafando al pueblo estadounidense y ahora pide la devolución de la base, que ha sido vital para las operaciones de la Marina y la Guardia Costera en el Caribe durante más de un siglo», añadió.

La devolución del territorio de la base, sobre el que Cuba sigue teniendo soberanía, es una de las exigencias de La Habana en el marco de las negociaciones con EEUU para normalizar sus relaciones diplomáticas.GARA