Iker Bizkarguenaga
Aktualitateko erredaktorea / Redactor de actualidad

Navidades trágicas en las residencias con Aretxabaleta como punto crítico

En dos semanas 36 personas han fallecido en las residencias de la CAV. Gipuzkoa es el herrialde más afectado, con 22 decesos, y el centro Debagoiena el lugar donde la situación es más crítica, pues han muerto trece usuarios.

Una residente mira desde la ventana del centro donde comenzó la vacunación en Gipuzkoa.    (Gorka RUBIO I FOKU)
Una residente mira desde la ventana del centro donde comenzó la vacunación en Gipuzkoa. (Gorka RUBIO I FOKU)

En el contexto de una pandemia cuyas consecuencias han sido terribles para el conjunto de la sociedad, la situación ha sido particularmente grave en las residencias de mayores, con más de mil quinientos fallecidos por el covid-19 desde marzo, el 40% del total en Hego Euskal Herria.

La primera ola fue especialmente dura en estos centros, pero el virus también ha golpeado con fuerza en la segunda, con más de cuatrocientos fallecidos desde el verano, y los datos recabados durante estas navidades son especialmente sobrecogedores, pues en la CAV –Nafarroa lleva días sin actualizar datos– 36 usuarios y usuarias han fallecido en apenas dos semanas, desde el pasado 23 de diciembre.

Supone una media de más de dos personas fallecidas cada día, y prácticamente dos tercios del total, 22, corresponden a residentes de Gipuzkoa, el herrialde que suma el mayor número de decesos de la segunda ola: 141.

Las dos últimas víctimas del coronavirus son dos usuarios de las residencias Hermano Garate, de Donostia, y San Martín, de Oñati, comunicadas ayer mismo por la Diputación de Gipuzkoa.

Sin embargo, la situación más alarmante es la que se vive en la residencia Debagoiena, de Aretxabaleta, donde en el plazo de solo diez días, desde el 26 de diciembre hasta el 3 de enero, han fallecido trece personas, once de ellas en apenas una semana.

El brote detectado en esta residencia ha llegado a afectar a 85 usuarios y usuarias, la mitad de las plazas disponibles en el centro, y a fecha de ayer aún había 53 positivos activos, según los datos de la Diputación.

Con una incidencia acumulada de 635,59 casos por cien mil habitantes, Aretxabaleta es en estos momentos la localidad de más de cinco mil residentes con mayor afección del covid-19 en Gipuzkoa, y solo Bermeo, con 662,33 casos, supera sus números en el informe de Osakidetza.

En este periodo navideño Bizkaia ha registrado trece fallecidos en las residencias de mayores, mientras que en Araba se ha producido un deceso, el de una persona usuaria del centro privado IMQ Igurco de Gasteiz.

Una participación masiva

Las residencias, por tanto, vuelven a centrar la preocupación, y la campaña la vacunación, que en estas primeras semanas se va a focalizar en los usuarios y trabajadores de esos centros, debe servir para que esos datos de mortalidad vayan bajando. Por ese motivo es importante que la administración de las dosis adquiera el mayor ritmo posible.

También lo es que las personas destinatarias participen de forma masiva en el proceso. En este sentido, la consejera navarra de Derechos Sociales, Carmen Maeztu, explicó ayer que el 95% de los usuarios de las residencias de mayores y de personas con discapacidad de ese herrialde, y el 95% de las personas que trabajan en estos centros, ha mostrado su disposición a vacunarse, un proceso que, según explicó, finalizará en este sector social a finales de febrero.

«Es una noticia muy esperanzadora y optimista, que pone en valor el compromiso cívico de todas estas personas por realizar la vacunación y contribuir a protegerse y protegernos», valoró la consejera, quien no aportó ninguna novedad sobre la situación en las residencias y cifró en 1.875 las personas vacunadas hasta ayer en Nafarroa.

De momento, en los estados de la Unión Europea solo se está administrando la vacuna elaborada por Pfizer y BioNTech, pero la Agencia Europea del Medicamento (EMA) tiene previsto mantener hoy una reunión para decidir si también concede una licencia de uso al preparado de la firma estadounidense Moderna, cuyas características y eficacia en fase III son muy similares a la que ya se está inoculando.

«Nuestros expertos están trabajando intensamente para aclarar los problemas pendientes con la empresa», explicó ayer la Agencia en una nota. La Comisión Europea, que tiene la última palabra sobre el uso de cualquier vacuna en la UE, no puede dar luz verde a una licencia de uso condicional hasta que la EMA no concluya su análisis científico sobre todo el paquete de datos de la vacuna, incluido el proceso de producción, los ingredientes y los datos clínicos de los ensayos en humanos.

Si logra el visto bueno, es posible que a finales de este mes empiece la distribución y administración, aumentando con ello el ritmo de la vacunación.