Manex Altuna

Sensación de frustración por no poder ganar la plaza europea en el terreno de juego

La ilusión generada al marcharse al parón por el Mundial en puestos de Champions ha terminado con una dolorosa decepción debido al desplome del equipo en el tramo final. La irregularidad, la falta de acierto en San Mamés y las bajas han propiciado un triste desenlace.

Herrera no ha podido aportar demasiado debido a las lesiones.
Herrera no ha podido aportar demasiado debido a las lesiones. (Aritz LOIOLA | FOKU)

El Athletic se ha vuelto a quedar fuera de los puestos europeos por sexta temporada consecutiva en La Liga. Otra cosa será lo que pueda resolver la UEFA, si sanciona a Osasuna o Barcelona. Aunque no se puede obviar que en esta fase se ha ganado una Supercopa y se han disputado dos finales de Copa, sería el periodo más largo en las historia rojiblanca sin disputar competiciones internacionales. Además, no se ha alcanzado el objetivo marcado por el club en pretemporada. Es una tendencia preocupante por la pérdida de prestigio y de ingresos económicos que supone. Desde 2017, han pasado tres directivas y cinco entrenadores, el equipo ha peleado hasta el final en tres temporadas, pero ha vuelto a fallar en los partidos decisivos.

Tampoco se ha conseguido dar un paso adelante con respecto a la anterior campaña. El conjunto rojiblanco ha acabado en el octavo puesto, el mismo que la anterior temporada, y no ha podido superar las semifinales de Copa, como el año pasado. Valverde ha conseguido 51 puntos, cuatro menos que los logrados por Marcelino. El entrenador criado en Gasteiz ha igualado su peor puntuación en las siete campañas en las que ha dirigido el equipo bilbaino y, como sucedió en 2005, es la segunda vez que no clasifica al equipo para Europa. Renovó a mitad de curso y seguirá la próxima temporada dirigiendo el equipo.

El presidente Jon Uriarte dijo en la campaña electoral que equipos como Real, Villarreal y Betis habían superado al Athletic en los últimos años en el apartado deportivo y esta temporada le ha pasado Osasuna por un costado. El conjunto navarro le ha dejado fuera de la final de Copa y de la Conference League, a falta de la resolución de la UEFA. El Athletic no ha sido capaz de ganar al equipo de Arrasate en los cuatro partidos que han disputado, cosechando dos empates en San Mamés y dos derrotas en El Sadar.

Cualquiera firmaría poder disputar la vuelta de unas semifinales en casa y pelear por los puestos europeos hasta la última jornada las próximas temporadas. Sin embargo, la sensación que impera en el ambiente es de frustración y decepción. El equipo ha dejado escapar una ocasión inmejorable y le ha penalizado la falta de acierto en las áreas.

Los jugadores saludan a la grada popular al acabar un partido. (Aritz LOIOLA / FOKU)
Los jugadores saludan a la grada popular al acabar un partido. (Aritz LOIOLA / FOKU)

El Athletic ha mejorado en el cómputo global en el apartado goleador. Ha hecho 47 goles cuando el año anterior logró 43, pero ha encajado 43 después de recibir 36 el año anterior. El equipo ha empeorado en labores defensivas y ha cometido errores gruesos que han costado derrotas. Las bajas de Iñigo Martínez y Yeray en los momentos clave de la temporada ha influido en ese aspecto. La marcha del de Ondarroa deja un hueco que será complicado cubrir.

Al igual que en el curso anterior, al Athletic le ha faltado acierto en ataque. En muchos partidos ha generado más ocasiones que el contrario, pero ha acabado perdiendo. En este sentido, los resultados cosechados en San Mamés han sido un drama al cosechar ocho derrotas. Apenas se han sumado 27 puntos, con ocho victorias y tres empates. El equipo se ha quedado sin marcar en diez jornadas en casa un dato que pone de manifiesto donde ha estado uno de sus problemas principales.

La creación de la grada popular en el fondo norte ha mejorado la animación de forma notable y la asistencia ha crecido marcando un récord histórico con 51.544 espectadores en la semifinal ante Osasuna. Sin embargo, el Athletic no ha sido capaz de aprovechar ese impulso y se ha estrellado ante la portería contraria cuando no ha logrado adelantarse en el marcador.

El estilo del equipo se ha amoldado mejor fuera de casa sumando 24 puntos, con seis victorias y seis empates. Aunque parezca increíble, se ha perdido un partido menos que en San Mamés. Asimismo, el equipo se atasca cuando no consigue abrir el marcador de inmediato y tan solo ha sido capaz de remontar dos partidos cuando el rival se ha adelantado.

En declive desde el Mundial

El Athletic arrancó la campaña con ilusión. Nuevo proyecto con una directiva que se estrenaba en el cargo y con Valverde al frente, el entrenador que más partidos ha dirigido al equipo y el que más victorias ha conseguido. Era también el último técnico que logró clasificar al Athletic para Europa.

Gracias a un calendario benévolo, con cinco partidos en casa en las siete primeras jornadas ante rivales asequibles, el Athletic se aupó a los puestos europeos. Valverde sorprendió con una apuesta por el juego ofensivo conformando un triángulo en el medio campo con Vesga, Sancet y Muniain.

Al equipo se le empezaron a ver las costuras, sobre todo fuera de casa, en las visitas a Barcelona y Girona. Mantuvo el tipo y se fue al parón en el cuarto puesto con 24 puntos, además de hacer 24 goles.

La reanudación de la competición se le hizo dura al Athletic y el equipo volvió a sufrir un bajón de resultados al cargarse el calendario con las eliminatorias de Copa. Con Iñigo Martínez de baja hasta marzo, Valverde optó por ir reforzando el equipo en el medio campo y metió en punta a Guruzeta, desplazando a los hermanos Williams a las bandas.

 

El equipo fue bajando sus prestaciones y quedó en evidencia la irregularidad de sus jugadores más desequilibrantes. Sancet y Nico Williams se han hecho un hueco en las alineaciones, pero les ha faltado ser decisivos en partidos clave. Iñaki Williams, que terminó su récord de partidos consecutivos, ha sido el que mejor ha aguantado la temporada y ha sido el máximo goleador con 11 tantos, entre Liga y Copa. De Marcos y Yeray también han estado a buen nivel, pero el resto han tenido altibajos, apenas han aportado como Herrera o han perdido protagonismo como Muniain y Raúl García.

El equipo alcanzó las semifinales de Copa, Valverde fue renovado, pero cayó eliminado en la prórroga en su estadio. El Athletic reaccionó de inmediato al varapalo y encadenó una racha de victorias que le dejó en su mano asentarse en los puestos europeos. Sin embargo, ha firmado un final de campeonato bochornoso al no sumar más de cinco puntos en ocho partidos. Es una situación que se ha repetido en las últimas campañas por lo que obliga a realizar una análisis profundo para entender a qué se debe y cómo se puede evitar.

Asimismo, las lesiones han dejado al equipo en cuadros en ese tramo final. La gestión de la plantilla tampoco ha sido eficiente, con jugadores como Capa, Vencedor y Morcillo en el ostracismo, y no se ha recurrido a la cantera. Esta campaña tan solo han debutado dos jugadores -Paredes y Adu Ares- y el filial ha descendido a Segunda Federación.