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Bridgestone y los sindicatos UGT y BUB pactan ampliar el ERTE hasta el 31 de marzo

Bridgestone ampliará el actual expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) hasta el próximo 31 de marzo después del acuerdo al que ha llegado la dirección de la empresa con los sindicatos UGT y BUB, aplicable a las plantas de Basauri y Usansolo.

La factoría de Basauri parará su producción durante 24 días en el primer trimestre de 2025.
La factoría de Basauri parará su producción durante 24 días en el primer trimestre de 2025. (Marisol RAMIREZ | FOKU)

Los sindicatos UGT y BUB, y la dirección de la multinacional Bridgestone, han alcanzado este jueves un acuerdo para ampliar el actual expediente temporal de regulación de empleo (ERTE), que se inició en diciembre de 2023, hasta el 31 de marzo de 2025, que será de aplicación en las plantas de Basauri y Usansolo, además de las otras dos que tiene en el Estado español.

La primera parará en enero del 2 al 8, así como las jornadas del 25 y 26, mientras que en febrero lo hará los días 4, 5, 15, 16, 22, 23 y 24, quedando para marzo los días 1, 2, 3, 15, 16, 17, 25 y 26. Por su parte, la de Usansolo lo hará del 2 al 8 de enero, del 19 al 25 de febrero, y 19 al 25 de marzo.

El acuerdo para ampliar el ERTE no ha contando con el apoyo del resto de centrales sindicales presentes en el comité intercentros –CCOO y SITB–, al considerar que no es suficiente ni aporta un mensaje de claridad ante el futuro inmediato.

CCOO ha criticado que la empresa continúe sin aclarar sus planes para más allá del 31 de marzo, algo que considera no aporta tranquilidad a la plantilla, pues tampoco la dirección se muestra abierta a buscar soluciones conjuntas con la parte social, según un comunicado dirigido a la plantilla.

El sindicato SITB ha criticado a UGT y BUB por haber aceptado la propuesta de la empresa sin ninguna garantía de mantenimiento de plantillas para todo 2025, además de que el ERTE no incluye medidas para solucionar el problema de las ventas que justifica esta regulación de empleo.

Además, CCOO y SITB han rechazado el expediente porque no hay linealidad entre colectivos de trabajadores y tampoco dentro del mismo colectivo, y porque el esfuerzo económico que supone recae de manera desproporcionada en la plantilla.