La crisis climática en Latinoamérica puede arrastrar a millones de niños y jóvenes a la pobreza

Entre 5,9 y más de 27 millones son los niños y jóvenes de hasta 25 años de edad que pueden caer en la pobreza para el 2030 a causa de la crisis climática en América Latina.

La pobreza infantil ya es muy amplia en lugares como Argentina.
La pobreza infantil ya es muy amplia en lugares como Argentina. (Juan Mabromata | AFP)

Alrededor de 6 millones de niños y más de 27 millones de jóvenes de hasta 25 años caerán en la pobreza para el año 2030, según alerta el informe  'El impacto del cambio climático en la pobreza infantil y juvenil de América Latina', de la ONU que analiza los escenarios que enfrentaría la región, si no lo remedia la acción climática que desarrollen los países.

El estudio se refiere a niños, niñas, adolescentes (menores de 18 años) y jóvenes (de hasta 25 años), y sus resultados indican que el cambio climático –mayormente relacionado con aumentos de temperaturas, sequías y olas de calor– provocaría un aumento de la pobreza infantil y juvenil en la región.

La magnitud en la que se incremente la pobreza dependerá de los escenarios climáticos globales y de las políticas públicas implementadas, en base a las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, y de si el financiamiento climático no prioriza los servicios sociales y de resiliencia para la niñez.

Contextos y cifras

En el escenario más optimista, en el que los gobiernos implementan acciones rápidas para limitar las emisiones de gas de efecto invernadero (GEI), «al menos 5,9 millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes adicionales podrían estar en situación de pobreza para 2030», indica el informe. También precisa que dicha proyección asume que los impactos del cambio climático «no han agravado la desigualdad y representa un incremento del 7,3 % en el número total de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de pobreza» con respecto a un escenario sin cambio climático.

Si los gobiernos implementan muy pocas de las acciones acordadas en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, o lo hacen demasiado tarde, la cifra «podría triplicarse a 17,9 millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes» cayendo en la pobreza para el 2030.

En el peor de los casos, «más de 27 millones de niños, niñas, adolescentes y jóvenes adicionales podrían estar en situación de pobreza por el cambio climático. Este resultado corresponde al escenario en el que la desigualdad se amplifica de cara al 2030 y representaría un aumento de casi un 35 % en el número de niños, niñas, adolescentes y jóvenes pobres en comparación con un escenario sin cambio climático».

Para los más vulnerables y sin subvención

El director regional de Unicef para América Latina y el Caribe, Roberto Brenes, destaca que los niños, niñas y adolescentes «sostienen el mayor peso del cambio climático», no sólo porque sus cuerpos en desarrollo son más vulnerables a fenómenos extremos como ciclones u olas de calor, sino también porque «estos eventos interrumpen los medios de vida de su familia y su educación».

El informe precisa que en el caso de América Latina y el Caribe, solo 3,4 % del total de la financiación climática multilateral es dedicada a la niñez.

En este contexto, Unicef y Cepal recomiendan a los gobiernos de la región fortalecer la resiliencia climática de los servicios sociales e infraestructura crítica, para así proteger mejor a los niños y niñas, adolescentes y jóvenes, con un enfoque especial en los primeros 1.000 días de vida.

Además de promover una mayor conciencia, educación y empoderamiento climático y fomentar políticas de protección social adaptativa y de respuestas a emergencias que tomen en cuenta las necesidades específicas de los más afectados.