La UE considera problemáticas varias demandas de Cameron
La Comisión Europea considera problemáticas algunas de las demandas para una nueva relación de Londres con Bruselas que el premier británico, David Cameron, concretó en un documento a la vez que advertía de que no excluye la salida de la UE. La principal, limitar la libertad de movimiento y acceso a ayudas a ciudadanos comunitarios.
La Unión Europea recibió ayer las exigencias para reformar la relación de Gran Bretaña del primer ministro británico, David Cameron, que amenazó con la salida de la Unión si no las obtenía. «Estoy convencido de que obtendremos un acuerdo con la UE que convenga al Reino Unido. Si no, habrá que reconsiderar nuestra pertenencia» a la UE, advirtió Cameron. El primer ministro insistió en que no excluía la salida, el conocido como «Brexit», y que su país podría vivir fuera de la UE, incluso aunque eso significara no vivir en «un país de leche y miel».
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, recibió las seis páginas con las cuatro demandas británicas en materia de gobernanza económica, competitividad, soberanía e inmigración para seguir formando parte de la Unión.
En una primera reacción, la Comisión Europea consideró sus exigencias «altamente problemáticas». El portavoz comunitario Margaritis Schinas, distinguió «a primera vista», elementos factibles, «como encontrar vías para aumentar el papel de los parlamentos nacionales»; otros «difíciles», como el punto referido a una «‘Unión cada vez más estrecha’ y la relación entre los países con opción de unirse al euro y los que no», y algunos elementos que juzgó «altamente problemáticos porque tocan las libertades fundamentales de nuestro mercado interior. La discriminación directa entre ciudadanos comunitarios claramente entra en esta última categoría»
Bruselas se refiere a la exigencia de Londres de asegurarse de que la libertad de movimiento no se aplique a los nuevos miembros de la UE hasta que sus economías hayan convergido mucho más con el resto de los socios. Igualmente, propone poder suprimir el acceso a las ayudas sociales durante cuatro años a ciudadanos de la UE que trabajan y pagan impuestos en territorio británico. Cameron reclama también que la UE reconozca que es un club de varias monedas y no deje en segundo plano a los estados no miembros de la zona del euro en sus decisiones.
La UE ha sido un histórico objeto de discordia en las filas conservadoras británicas y ahora ha empujado a Cameron a convocar un referéndum sobre la permanencia. En su propio partido, los euroescépticos aún creen que las demandas carecen de ambición. Y para el líder de la eurófoba UKIP, Nigel Farage, Cameron «no pide prácticamente nada».
Irlanda ve el «Brexit» como un riesgo estratégico
El primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, advirtió de que ve «la posibilidad de que Reino Unido abandone la Unión Europea como un riesgo estratégico» a nivel interno. En una conferencia de negocios celebrada el lunes en Londres antes de reunirse con David Cameron, Kenny también destacó que el norte de Irlanda sería la región más afectada, algo que debería ser «extremadamente preocupante» para Downing Street. El Gobierno irlandés ya alertó la semana pasada de que Dublín sería el socio de la UE que más perdería con la salida de Londres, estimando que los intercambios comerciales entre ambos países caería al menos un 20%. Así las cosas, Kenny se presentó como el mejor posicionado para «ayudar a Reino Unido a presentar su caso ante la UE». « Siempre que sus demandas sean razonables y posibles, estaremos de acuerdo en apoyar» a los británicos, afirmó, mostrándose convencido de que, si «hay buena voluntad será posible, aunque no fácil, llegar a un acuerdo en la mesa de negociaciones».GARA