INFO

La NBA para hasta el 7 de junio tras la demostración de fuerza de Dallas en Minnesota (103-124)

Con 36 puntos por cabeza de Kyrie Irving y Luka Doncic, elegido MVP, los Mavs se han proclamado campeones de la Conferencia Oeste y, por primera vez desde el anillo de 2011, afrontarán unas Finales, ante unos Boston Celtics que tendrán el factor cancha en pos de su decimoctavo anillo.

Luka Doncic celebra efusivamente la victoria que lleva a los Mavs a las Finales de la NBA. (David BERDING | AFP PHOTO)

MINNESOTA TIMBERVOLVES 103 (1) - DALLAS MAVERICKS 124 (4)

Nos hemos quedado huérfanos de NBA. Hasta el 7 de junio, fecha en la que se lanzará el primer balón de las Finales al aire, no habrá más partidos. Y es que los números son crueles. Los Dallas Mavericks se han llevado por 1-4 estas Finales de Conferencia Oeste, logrando este título menor por tercera vez en su historia tras los conquistados en 2006 y 2011, y pudiera parecer, sobre todo por el 103-124 del quinto partido, que han ganado de calle. Nada más lejos de la realidad. Hasta este quinto encuentro, los cuatro anteriores se han decidido por diferenciales que van de un punto a nueve, con una sola victoria local y con los partidos por decidirse en el último minuto, especialmente los dos primeros disputados en Minnesota.

Pero Kyrie Irving y un Luka Doncic que ha sido escogido como MVP de las Finales del Oeste, han marcado la diferencia. Cuidado, no obstante, porque suele ser una manía muy extendida en el deporte de élite singularizar el éxito en un solo nombre propio y hacer descansar las derrotas en todo el grupo, sin que importe el grado de responsabilidad de cada cual.

Los Mavs han eliminado a Los Angeles Clippers en primera ronda por 2-4, a Oklahoma City Thunder en Semifinales de Conferencia también por 2-4 después de seis partidos a cada cual más dramáticos, y a los Wolves en las Finales del Oeste 1-4. Los entrenados por Jason Kidd –presente aún de corto en el anillo de los Mavs en 2011– han partido desde la quinta plaza en la postemporada y han tenido que salvar el factor cancha en estas tres rondas, circunstancia que deberán repetir en las Finales si quieren hacerse con el segundo anillo de su historia.

En los últimos tiempos, los Houston Rockets de Hakeem Olajuwon y Clyde Drexler lograron el anillo jugando todas sus series con el factor cancha en contra, aunque aquellos arrancaron los play-offs desde la sexta plaza del Oeste,

Hitos así se logran solo con las estrellas. Jugadores como PJ Washington o Dereck Lively, por decir dos, tienes mucho que ver para sostener a la franquicia texana. Esto es un juego de equipo y son los equipos quienes ganan o pierden. Pero sí, obviar los 36 puntos que, por cabeza, han sumado Luka Doncic y Kyrie Irving es absurdo.

Tan absurdo como esconder que 20 de esos 36 del alero esloveno han llegado en el primer cuarto: 19-35 al canto para la franquicia texana, que ha roto el partido en esos primeros minutos y en la segunda mitad, luego de haber tenido ventajas de hasta 36 puntos en el 46-82, se ha dedicado a sestear, dejar pasar el tiempo, paladear el triunfo y hasta dar un mínimo respiro a sus estrellas.

Porque si el primer cuarto ha sido calamitoso para los Wolves, el segundo no ha sido mejor: parcial de 21-34 para llegar al descanso con un 40-69 casi imposible de levantar. Por más que Karl-Anthony Towns y Anthony Edwards hayan firmado 28 puntos por barba, lo cierto es que no ha habido partido cuando el Target Center suspiraba por establecer el 2-3, meterle el miedo en el cuerpo a Dallas y, quién sabe, quizás una voltereta histórica. No ha habido caso, empero, porque Dallas que ha rozado el 50% de acierto en los triples –15 de 34– y superado esa barrera en el total de tiros de campo –46 de 84–, no le ha permitido hacer nada sino maquillar el resultado.

A romper el desempate

En la otra orilla esperan los Boston Celtics, que además contarán con el factor cancha. Kristaps Porzingis prepara a marchas forzadas su recuperación de un problema en la pantorrilla, aunque en todo caso, los «Orgullosos Verdes» parten como favoritos. Solo han perdido dos partidos en lo que llevan de play-curiosamente, los dos en casa, uno frente a Miami y otro ante Cleveland. Vienen de «barrer» a Indiana en las Finales del Este –un resultado también engañoso porque los Pacers, pese a perder a Tyrese Haliburton en el segundo partido de la serie, estuvieron a milímetros de ganar el primer partido del TD Garden y el primero de su propio feudo, lo cual hubiera podido cambiar las cosas– y además, tienen hasta el factor de la experiencia a su favor, ya que buena parte de sus jugadores participaron en las Finales perdidas de 2022 ante los Golden State Warriors.

La famosa frase de «los Celtics no son un equipo. Son una forma de vida» del gran ‘Red’ Auerbach adquiere pleno sentido en unas Finales de la NBA, Durante mucho tiempo han sido la franquicia con más anillos de toda la competición, pero su larga sequía sin éxitos entre 1986 y 2008 –en buena medida, lastrada por las muertes prematuras de Len Bias, por sobredosis en la noche del draft de 1986 y Reggie Lewis, fallecido en una pachanga veraniega a causa de una enfermedad cardíaca– y por eso, ese «Celtic Pride» puede verse resarcido de la «mancha» de que Los Angeles Lakers, su gran némesis, igualasen con los de Massachusetts en el liderato con 17 anillos por cabeza.

Los Jayson Tatum, Jaylen Brown, un Al Horford que está ante quizá su última oportunidad con 37 años, o Jrue Hiliday, aunque el base ya ganó su anillo con los Milwaukee Bucks en las Finales de 2021, quieren ese entorchado número 18. Y los aficionados que van a poblar hasta la bandera las gradas del TD Garden, se lo van a exigir.

Cierto es que Dallas ha ganado hasta seis partidos lejos de casa en estos play-offs y que Kyrie Irving, con un tumultuoso pasado con la camiseta de los Celtics, y el propio Luka Doncic, que promedia 28,8 puntos, 9,6 rebotes y 8,8 asistencias en esta postemporada, tendrán algo que decir, más aún con el recuerdo del anillo conquistado por los Mavs en 2011, con Dirk Nowitzky, Jason Terry, JJ Barea, Tyson Chandler, Jason Kidd, Pedja Stojakovic y compañía superando a los Miami Heat de LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh, en aquella primera campaña tras «The Decision», el reality show ideado y producido ex profeso por el propio LeBron James en verano de 2010 para conocer su destino fuera de los Cleveland Cavaliers.

Dallas, como Houston o San Antonio, las otras dos franquicias que aporta Texas a la NBA, aporta su propio concepto de orgullo y pertenencia, con esa «Estrella Solitaria» en la bandera de su estado y cierta insolencia de estado que formó parte de México entre 1821 y 1836, y que luego, antes de su anexión a los Estados Unidos en 1845, llegó a ser una nación independiente. Es decir, si Boston va a tirar del «orgullo» para optar a conquistar un nuevo anillo, no se encontrará a un rival menos orgulloso en su camino. Pero para ello habrá que esperar al 7 de junio.