Cedrine Kerbaol asciende a la segunda plaza del Tour al ganar la etapa previa a la alta montaña
La francesa del Ceratizit, mejor joven del Tour del año pasado, ha atacado en la última cota de la sexta etapa y se ha marcado en solitario en el descenso, superando el pulso de un pelotón en el que se acumula el desgaste previo a la llegada de los colosos alpinos que decidirán la ronda.
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El Tour Femenino 2024 se decidirá con las llegadas a Le Grand Bornand y Alpe D'Huez, pero en el aperitivo a que lleguen los Alpes con toda su inmensidad, la sexta etapa no ha sido precisamente un descanso. Una jornada rompepiernas entre Remiremont y Morteau de 152 kilómetros, pespunteado de varias cotas de tercera y cuarta, e incluso el alto de segunda categoría Roche du Pètre que ha puesto a las ciclistas con las revoluciones a tope y que ha aprovechado como nadie la francesa del Ceratizit Cedrine Kerbaol, que se ha presentado en solitario en la meta de Morteau, con 21 segundos de renta sobre el gran pelotón donde estaban las mejores de la ronda.
Esta victoria de la corredora gala, que ya el año pasado fue la mejor joven del Tour, la eleva a la segunda plaza de la general, a solo 16 segundos de la líder Katarzyna Niewiadoma, mientras que la estadounidense de Education First Kristen Faulkner baja a la tercera plaza, a 19 segundos de la polaca del conjunto Canyon.
Los intentos de fuga y las escaramuzas han sido el denominador común de la etapa, ideal ciertamente para las escapadas y las «cazaetapas», toda vez que la pelea directa por la general se debía reservar, sobre el papel, para el fin de semana.
Fisher-Black y Majerus (SD Worx), Paladin (Canyon), Koch (DSM), Van Dijk (LIDL-Trek), Ghekiere (AG Soudal), Brown (FDJ), Van Empel y Vos (Visma), Pate (Liv), Blanco (Laboral Kutxa), Berton (Ceratizit-WNT), Gutierrez (Movistar), De Wilde (Fenix), Berteau (Cofidis), Cordon-Ragot (Human Powered Healt), Coljé (Arkéa) y Ahtosalo (Uno-X) han formado la fuga más numerosa de la jornada, una escapada que se ha ido desgajando hasta que en el paso por el alto de Roche du Pètre, el más duro del día, se ha terminado por desmoronar, dejando un grupo de elegidas de cara a la ascensión final del Col de Fines, de tercera categoría, en el que la pelea por la etapa y la general se ha ido confundiendo por la propia entidad de las corredoras.
Luego de varios latigazos de diversas corredoras secundarias de cara a la general, Kerbaol se ha valido de un parón entre las favoritas para irse por delante en los últimos kilómetros de subida, de cuya cima a la meta de Morteau había 15 kilómetros. La francesa ha arrastrado consigo a la neerlandesa Pauliena Rooijkaers (Fenix), pero Rooijkaers, que ha aguantado bien el pedaleo de la francesa en la cuesta arriba, no ha podido seguir la estela de Cedrine Kerbaol cuando la carretera se ha puesto cuesta abajo. El terreno revirado y levemente húmedo se le ha atragantado a la neerlandesa, mientras que la gala ha rozado incluso el enfundarse de amarillo merced a un descenso más que notable ante un pelotón con múltiples equipos interesados en atrapar, o al menos reducir la desventaja respecto de la corredora del Ceratizit.
Niewiadoma no ha sufrido en exceso para mantener el maillot de líder, pero sí que ha visto cómo se le ha unido una rival más entre las que acechan su maillot amarillo, un maillot que deberá defender ya este sábado con la llegada del Tour a los Alpes: 166,4 kilómetros entre Champagnole y Le Grand Bornan. En el ínterin, el col de la Croix de la Sierra, de primera categoría –12 kilómetros al 5,1% de pendiente media–, dará la bienvenida a esta penúltima etapa, para seguir con un par de cotas sencillas de cuarta –Cóte de Bois de Arlod– y de tercera –Cóte de Cercier– antes de los dos últimos puertos de segunda: Col de Saint Jean de Six –5,4 kilómetros al 5,1% de pendiente– y la subida final a Montée de Chinaillon –7 kilómetros al 5,1%– para llegar a la meta de Le Grand Bornand.