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Asociaciones vecinales piden a la FIFA que Donostia no sea sede del Mundial de fútbol de 2030

Motivos como «el proceso de turistificación salvaje», con su aumento de los precios y depauperación de los servicios municipales, que «expulsa a los habitantes locales de la ciudad», motiva la carta por la que solicitan a la FIFA que «revoque la decisión» de que Donostia acoja el mundial de futbol.

Donostia atrae cada vez más turistas cada año y con el reclamo de un mundial de fútbol, vendrán todavía más. (Gorka RUBIO | FOKU)

El pasado diciembre se supo que Donostia había sido designada como una de las sedes del Mundial de fútbol de 2030, que se disputará en el Estado español, Marruecos y Portugal. Debido a que la designación de Donostia como una de las sedes «ha generado preocupación entre asociaciones vecinales, movimientos sociales y habitantes de la ciudad», las asociaciones vecinales y Plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico Parte Zaharrean Bizi, Asociación de Vecinos de Intxaurrondo Zaharra (IZBE), Plataforma Heriz (Antigua), Egia Bizirik, Herripe Auzo Elkartea (Herrera), Asociación de Vecinos de Ulía, Plataforma Bizilagunekin han firmado de manera conjunta una carta para solicitar de manera formal a la FIFA que «revoque la decisión de designar» la ciudad de Donostia como sede del mundial de fútbol del año 2030.

Este grupo destaca en su misiva que «Donostia está atravesando un proceso de turistificación salvaje, que se ha acelerado notablemente en la última década y que está generando graves perjuicios a la población local». De esta forma, indica que «entre 2015 y 2024, el número de hoteles en la ciudad ha aumentado un 40,3% y el número de plazas de alojamiento ofrecidas un 69,2%. Las entradas de turistas han crecido un 77,8%: un 35,8% en el caso de turista del Estado español y un 120,9% en el caso de turistas extranjeros».

Asimismo, han denunciado que durante ese mismo período de tiempo, «el precio de compra de la vivienda ha aumentado un 47,36% y el del alquiler un 44,54%».

A resultas de ello, las citadas asociaciones llegan a la conclusión de que «los habitantes locales están siendo expulsados de la ciudad, el espacio público se transforma según intereses comerciales, las infraestructuras se diseñan en función de las necesidades de la industria turística, y la lengua y cultura locales se "fetichizan" con fines de marketing, entre otros efectos».

«A pesar de que nos quieren presentar la elección como un logro colectivo de la ciudad, estamos ante una iniciativa que aumentará todavía más la turistificación de Donostia. Los efectos de este macro evento sobre la gran mayoría de donostiarras son dramáticos: el empeoramiento de la emergencia habitacional, el crecimiento de la actividad turística, la mercantilización del espacio urbano, el desarrollo de infraestructuras de transporte insostenibles y las medidas securócratas que condicionarán la vida de la población. ¡Donostia y sus vecinos no podemos soportar las consecuencias del Mundial!», claman.

Beneficio para unos pocos

La misiva se hace eco de las preocupaciones de la propia FIFA, que «prevé un colapso desde seis años antes del Mundial. En el informe publicado por la FIFA en noviembre de 2024», indica la carta, «tras analizar la candidatura de Marruecos, Portugal y España, se menciona que la capacidad de alojamiento actual de Donostia no será suficiente para acoger al número de visitantes que se espera atraer con el Mundial. Los organizadores calculan que hoteles, alojamientos, hostales y demás estarán saturados. Como solución o medida paliativa mencionaban la cercanía de Biarritz o Baiona como soporte para la saturación de Donostia, y añadían que era necesario tener en cuenta recursos como Airbnb para entender la capacidad real de la ciudad».

«Si seis años antes de que se celebre el Mundial, la organización prevé una masificación y saturación de nuestros territorios ya afectados por graves problemas de turistificación, la consecuencia es clara: el colapso», concluyen.

«"Acercar el espectáculo deportivo de primer orden a la ciudadanía", no es más que un negocio cuyo objetivo es fomentar la industria turística y la especulación inmobiliaria. Esta es la razón de fondo que subyace en la elección de Donostia: el beneficio económico de unos pocos», insisten.

En lo referente a la movilidad, la carta se hace eco del mismo informe de la FIFA en la que el organismo «exige la puesta en marcha de planes especiales de gestión del tráfico debido al impacto que los eventos deportivos tendrían sobre zonas residenciales y comerciales».

La carta de las distintas asociaciones recuerda, además, que «en las últimas semanas, los medios de comunicación españoles han puesto en evidencia la falta de transparencia en el procedimiento por el cual Donostia ha sido designada como sede». Además, abunda en que «el Ayuntamiento de Donostia (con el consenso de todos los grupos políticos) ha aprobado el compromiso de no aumentar la proporción de plazas de alojamiento a pesar de las exigencias derivadas del Mundial».

A modo de conclusión, las asociaciones firmantes de esta carta denuncian que, si el Mundial se juega en Donostia, «el evento agravará aún más la turistificación de la ciudad» y «las instituciones públicas seguirán actuando en beneficio de la industria turística». Por ello, han solicitado a la FIFA que «el Mundial de Fútbol 2030 no se juegue en Donostia. La turistificación en la ciudad ha tenido ya un gran impacto en el día a día de los ciudadanos y ha supuesto graves perjuicios. Por eso consideramos urgente seguir por la senda del decrecimiento turístico; y la organización de eventos como el Mundial de Fútbol no se sitúa en esa dirección».

Al mismo tiempo, se han «ofrecido a colaborar si desean profundizar en el tema», mientras que subrayan que «la única forma de responder a los perjuicios causados por el crecimiento del turismo es avanzar hacia un decrecimiento turístico».