Los play-offs de la NBA muestran que los favoritos también sangran y pierden
Lakers, Milwaukee Bucks o Houston Rockets han mordido el polvo en primera ronda, y en los tres partidos de Semifinales de Conferencia los cabezas de serie han perdido el factor cancha. Nueva York levanta 20 puntos contra Boston y Aaron Gordon mete el triple ganador para Denver ante Oklahoma.
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Hay tiempo de sobra para comentar partido tras partidos los play-offs de la NBA, pero lo que ha quedado claro en estas eliminatorias de la temporada 2024/25, es que los favoritos, por más que puedan terminar imponiéndose, también sangran y pierden. La primera ronda ha dejado a equipos señeros como Los Angeles Lakers o Milwaukee Bucks mordiendo el polvo sin remedio, a unos Denver Nuggets sudando tinta para superar a Los Angeles Clippers y a unos Golden State Warriors haciendo valer su experiencia para eliminar en el desempate a unos Houston Rockets aún algo bisoños en estas lides.
Y con el arranque de las Semifinales de Conferencia, más de lo mismo: tres partidos y tres victorias visitantes: Indiana en Cleveland, Denver en Oklahoma y Nueva York –que ya las tuvo tiesas para superar a los Pistons en seis partidos tras una eliminatoria con aroma a los años 90– en casa de los vigentes campeones, los Boston Celtics.
Obvio que estos 0-1 que campean en las tres eliminatorias no garantizan las sorpresas. Las eliminatorias al mejor de siete partidos reducen el factor sorpresa y, al menos sobre el papel, ha de resultar más sencillo que el primer clasificado de la Conferencia Este –Cleveland– u Oeste –Oklahoma– sume cuatro victorias que sus respectivos oponentes, por más que sean Indiana y Denver –y los Knicks también– quienes tengan a día de hoy el factor cancha.
Al final, el desgaste de las 82 jornadas de la Fase Regular acaba pasando factura cuando llegan las postemporadas. Las rotaciones se recortan –hasta el paroxismo como en el caso del técnico de los Lakers, que se pasó la segunda mitad de todo el cuarto partido de su serie con Minnesota sin hacer un solo cambio, con mal resultado–, los staff técnicos se encargan muy mucho de frenar los puntos fuertes de su oponente y las alegrías anotadoras de la Fase Regular empiezan a decaer en beneficio de la eficiencia.
45 triples... fallados
Los Knicks han hecho saltar la banca en el TD Garden de Boston ante los Boston Celtics, superando a los «Orgullosos Verdes» por 105-108 en la prórroga, luego de voltear una desventaja de hasta 20 puntos. En cambio, el vigente campeón de la NBA ha firmado cifras récord... de desacierto. Esto es, nadie nunca en la historia de la NBA había fallado 45 triples en unos play-offs: 15 de 60 para los Celtics más allá del arco.
OG Anunoby y Jalen Brunson se han conjurado con 29 puntos por cabeza para que los Knicks hayan logrado un parcial de 28-48 para empatar a 100 al final de los 48 minutos y posteriormente voltear el resultado. Y eso dejándose en la gatera 14 de sus 31 tiros libres.
Pese a que Porzingis no ha jugado por enfermedad tras el descanso y de que Sam Hauser se haya retirado tocado del tobillo, ello no ha impedido a Boston escaparse con un 72-52, y eso que solo por momentos han recordado al equipo campeón de hace un año.
Anunoby, Josh Hart –14 puntos y 11 rebotes– y Brunson se han puesto a la tarea de voltear un marcador en apariencia imposible de levantar. Tanto es así que llegado el último cuarto, en el cúmulo de desaciertos de los Celtics, se han ido hasta por seis puntos de renta, antes de que los campeones haya tirado del manido «Celtic Pride» para forzar el empate a 100 y mandar la serie al tiempo extra.
Un tiempo extra igual de fallón en el que Mikal Bridges ha redimido su desacertado día para anotar un triple clave y robar un balón no menos importante a Jaylen Brown para poner el 0-1 en esta Semifinal de Conferencia Este, solo 24 horas después de que Indiana superase por 112-121 a los Cleveland Cavaliers, en una suerte de salto de fe para los de Ohio, que desde su etapa con LeBron James de jefe jamás llegaron optaron seriamente a llegar a unas Finales de Conferencia. Con todo, Kenny Atkinson, líder del banquillo de los Cavs, se ha llevado el galardón de Entrenador del Año.
Triple ganador
Con el marcador 119-118 Chet Holmgren ha errado dos tiros libres con el que los Oklahoma City Thunder –líderes no solo de la Conferencia Oeste en la Fase Regular, sino de toda la NBA y favoritos para, como mínimo, disputar el anillo de la NBA por segunda vez en la historia de la franquicia– podían haber sellado su triunfo en el arranque de las Semifinales del Oeste ante unos Denver Nuggets que se las vieron y se las desearon para superar en siete partidos a los Clippers, cuyo desempate se jugó 48 horas antes de este duelo en Oklahoma.
Pero los tiros libres de Holmgren no han entrado y el rebote ha caído a manos de los jugadores de la franquicia de Colorado, que sin tiempos muertos para preparar una jugada final, han llevado el balón al ataque, para que Aaron Gordon haya dispuesto del tiro ganador de un partido. Un triple que, en su caso, sí ha entrado limpiamente para, a falta de 2,8 segundos, establecer el 119-121 final, a favor de los campeones de la NBA de 2023.
Aunque Gordon acapare al final los titulares, este era el primer asalto del duelo de MVP entre un Shai-Gilgeous Alexander que es el favorito para ganarlo este año y un Nikola Jokic que lo conquistó en tres de los últimos cuatro años.
Jokic ha ofrecido todo un recital deslumbrante con 42 puntos (15 de 29 en tiros), 22 rebotes y 6 asistencias. Solo Wilt Chamberlain (en dos ocasiones), Shaquille O'Neal y Giannis Antetokounmpo habían conseguido 40 o más puntos, 20 o más rebotes y 5 o más asistencias en los play-offs.
Por su parte, Shai-Gilgeous Alexander ha liderado a los Thunder con 33 puntos (12 de 26), 10 rebotes y 8 asistencias, con Alex Caruso añadiendo 20 puntos, 6 asistencias y 5 robos.
Oklahoma no ha tenido su mejor día en el tiro, pero eso no ha impedido que haya llegado al intermedio con un 60-50 a su favor. Ha sido ahí cuando se ha visto al Jokic más competitivo, exigiendo a sus compañeros como a sí mismo hasta conseguir volver a meter a su equipo en el partido llegar a los instantes finales con vida, a pesar de sumar 18 balones perdidos.
A base de seguir la estela de OKC como diera lugar, el intercambio de tiros libres del final del partido ha beneficiado a Denver, que con un Aaron Gordon inspirado, 22 puntos y 14 rebotes, por 21 puntos, 6 rebotes y 6 asistencias de Jamal Murray, hayan logrado imponerse casi en la photo finish. Y es que en los play-offs de la NBA hasta los favoritos sangran. Y si sangran, es que también pueden perder.