Sobresalientes, suspenso e incógnitas
La Real ha completado una primera vuelta brillante para ilusionarse con regresar a Europa. Los números también sonríen al Eibar, que mejora el rendimiento del año pasado. Por el contrario, la reacción del Athletic no esconde su decepcionante rendimiento.
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La primera vuelta de la Liga F acabó con una jornada que bien puede resumirla, al menos para los equipos vascos. Empate vibrante de una Real con lagunas pero competitiva, que le mantiene tercera; victoria por la mínima de un Eibar pragmático, que mejora sus números para mirar al descenso de lejos; y aburrido empate de un Athletic en tierra de nadie.
Los dos equipos guipuzcoanos, por encima de las expectativas, se han ganado el sobresaliente. Las rojiblancas, por el contrario, no llegan al cinco y, lo que es peor, su mal inicio les ha lastrado tanto que no pueden aspirar a mucho más que un aprobado, al menos en Liga.
Claro que la segunda vuelta arranca con incógnitas, sobre todo para los equipos ilusionados por acompañar en Europa a Barcelona y Real Madrid y no por un buen motivo. Los tres, Real, Atlético y Tenerife, tendrán una plantilla peor, después de que Edna Imade y Bernadette Amani se hayan ido al Bayern y Gabi García al América. Tienen todavía tres semanas por delante para reforzarse pero, viendo dónde se mueve el dinero, hay más posibilidades de que los equipos de Liga F se debiliten que de que fichen jugadoras diferenciales.
Ilusión
En cualquier caso, la Real parte en una posición de privilegio. Tercera, solo ha estado en dos jornadas fuera de posiciones europeas, aventaja en cuatro puntos al cuarto clasificado, solo ha perdido dos partidos y ha sido el único capaz de ganar al Barcelona. Algo que no había conseguido desde la temporada de su debut en la elite.
Competitividad y versatilidad son las dos principales virtudes de un equipo que también empezó la temporada con incógnitas. No en vano volvía a estrenar proyecto, tras la marcha de diez futbolistas incluyendo a algún peso pesado, con nuevo entrenador, fichajes, y una nutrida presencia de futbolistas muy jóvenes.
Pero las piezas se han acoplado y el engranaje funciona. Incluso sin Edna. El equipo ha conseguido una victoria y dos empates en los tres partidos que se ha perdido la delantera. Pero es suyo un tercio de los goles de la Real que, sin otra futbolista de características siquiera parecidas, tendrá que reinventarse o fichar.
Al menos afronta la segunda vuelta con números para ilusionarse. En la última década, y obviando las dos temporadas del covid, solo dos equipos que en el ecuador de la Liga tenían los 31 puntos de las donostiarras se han quedado fuera de Europa a final de temporada. Fueron, en el mismo cuarso 23/24, Madrid CFF y Levante, que se quedó a un solo punto del tercer puesto.
Reconstrucción
Los números también sonríen a un Eibar obligado a realizar el pasado verano una renovación aún más profunda que la Real.
El final de la mejor temporada de su historia se saldó con un sinfín de despedidas: hicieron las maletas 14 futbolistas y sus principales responsables, el Director deportivo Jordi Torres y el técnico Yerai Martín. Ocuparon sus vacantes Rocío Candal e Iñaki Goikoetxea y, con recursos limitados, se tuvo que reconstruir un equipo condenado a sufrir por la permanencia.
Saberlo le ha ayudado a mantener la calma en los malos momentos, sobre todo en el arranque de Liga, en el que necesitó cinco jornadas para celebrar su primer triunfo. Después, también ha reaparecido el resto de virtudes que le llevaron al éxito el curso pasado: personalidad, seguridad defensiva y competitividad. No es casualidad que, junto al Badalona, sea el equipo que mejor rentabiliza sus goles: solo ha necesitado nueve para sumar 17 puntos.
Supera por uno los que tenía hace un año a estas alturas y eleva su colchón sobre el descenso hasta los once para afrontar la segunda vuelta con confianza.
Decepción
Apenas tiene tres mas el Athletic, que ha firmado una primera vuelta muy alejada de las expectativas. Las dibujaban las dos buenas temporadas con David Aznar, que había completado la renovación de la plantilla, con la consolidación de los jóvenes valores y una importante inversión en refuerzos. La cuarta plaza del curso pasado, en el que las rojiblancas tuvieron posibilidades reales de entrar en Europa hasta la antepenúltima jornada, elevó el listón. Y la continuidad de buena parte de la plantilla alimentó la ilusión y la ambición, aun con los riesgos que conllevan los cambios en el banquillo.
Pero los resultados han pinchado ambas. No tuvo suerte Javi Lerga con la plaga de lesiones en pretemporada y además le ha costado construir un Athletic mínimamente competitivo. El primer triunfo llegó en la décima jornada y desde entonces las rojiblancas no han dejado de sumar –cuatro victorias y dos empates–, pero, además de que la mayoría de esos puntos han llegado contra rivales modestos, los números no dan. Europa es una quimera y mucho tendrá que mejorar el Athletic si quiere aspirar a un objetivo más ambicioso que acabar en la mitad superior de la clasificación.
Un clásico en apuros
Lo que para algunos es una condena, para otros sería un sueño. Sobre todo para el Levante, un clásico en apuros por la situación económica del club, El curso pasado se salvó de milagro y este necesitará otro. Despidió la primera vuelta celebrando su primera victoria, ante el DUX, pero todavía sigue un punto por debajo del equipo riojano, también en descenso y el único que no ha ganado aún un partido.
En el extremo opuesto no hay sorpresas. El Barcelona ha perdido futbolistas por traspaso –aprietan los números– y, las más importantes, por lesión. Pero sigue dominando la Liga con mano de hierro. Y el Real Madrid sigue a distancia de las culés, pero también más alejado del grupo que pelea por la tercera plaza.