Policías municipales generan tensión en el encierro por una identificación sobre las ikurriñas

Policías Municipales han generado un momento de gran tensión en la cuesta de Santo Domingo durante el encierro al proceder a identificar a una persona por sacar una ikurriña durante el Txupinazo. Dos personas más han sido denunciadas al protestar por lo que estaban haciendo y una tercera ha recibido un puñetazo de un agente. Tanto el identificado como los multados han quedado en libertad.

Naiz|2019/07/09
Golpe
Imagen de las secuelas del puñetazo que ha recibido una de las personas que se encontraban en el momento de la identificación.

Hacia las 7.15 de la mañana se han reunido varios corredores habituales del tramo de la cuesta de Santo Domingo cuando han notado que algo extraño estaba sucediendo, ya que varios corredores les seguían en todo momento y no se separaban, según ha narrado uno de los presentes a IRUINDARRA NAIZ.

En un momento dado, se han dado cuenta de que una de esas personas que les seguían estaba mirando en un móvil una imagen del pasado Txupinazo relacionada con el momento en el que se sacó a la plaza Consistorial una gran ikurriña.

Tras los cánticos, se ha soltado a los toros y «con la manada todavía en la parte superior de la cuesta», según señala un testigo presencial, varios agentes de paisano se han lanzado sobre la persona que querían identificar en relación a los hechos del Txupinazo.

Varios de los presentes se han acercado para protestar por lo que estaba sucediendo y entonces dos de ellas han sido detenidas y como en el caso de la persona a la que querían identificar, las han llevado a la parte trasera del ayuntamiento.

En ese momento es cuando uno de los agentes ha propinado un puñetazo en la boca a uno de los presentes, que ha terminado en el suelo, cuando estaban a punto de llegar los manos de cola, los bueyes que se sueltan tiempo después de la manada por si algún toro queda suelto, con el consiguiente peligro para esa persona.

Finalmente, tanto la persona identificada, como las dos denunciadas, que han sido sancionadas con multas de 600 y 150 euros, han quedado en libertad, aunque los presentes han mostrado su profundo malestar tanto por el momento elegido para realizar la identificación, en pleno encierro, como por su actitud hacia aquellos que se quejaban por lo que estaba sucediendo.