2015/05/16

UXUE BARKOS
CANDIDATA DE GEROA BAI A LA PRESIDENCIA DE NAFARROA

Nacida en Iruñea en 1964, Uxue Barkos fue periodista antes que política. En 2004 encabezó la lista de Nafarroa Bai al Congreso español, donde es diputada desde entonces. Ahora, al frente de Geroa Bai, da el salto al Parlamento navarro.

«El PSN ha sido el régimen durante mucho tiempo, en sus manos está cambiar»
Alberto PRADILLA|IRUÑEA
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REPETIR COMICIOS


«Nos jugamos una situación en la que el 24 de agosto sea más fácil tener un Gobierno o unas segundas elecciones»

PREFERENCIAS


«No tenemos preferencias sobre EH Bildu, Izquierda-Ezkerra, Podemos o PSN, si se pone en la senda del cambio»

PODEMOS


«No nos sentimos amenazados por Podemos. Vienen a enriquecer si somos capaces de tomar las decisiones en Navarra»

CUENTAS


«Es muy importante analizar cuál es la situación financiera de la comunidad. No sabemos cómo estamos»

TAV


«Planificando y replanificando, pero creo que es una infraestructura a la que no podemos hacer ascos ni ponernos de perfil»

Llega a toda prisa desde Madrid, donde todavía es diputada, y se prepara para otra jornada maratoniana. Con diez años de carrera política, Uxue Barkos da el salto desde el Congreso español y el Ayuntamiento al Parlamento de Nafarroa. Su campaña está dirigida a presentarla como líder del bloque del cambio. Pese a la historia reciente, insiste en tender la mano al PSN.

Su campaña la presenta como «Uxue Presidenta». ¿Con quién? ¿Con qué pactos? Las encuestas prevén un Parlamento foral muy fragmentado.

Muy plural. Nos tenemos que negar a la negatividad que supone la expresión de la fragmentación. No hay fragmentación cuando lo que se produce es un Parlamento con una composición enormemente plural debido a la voluntad ciudadana. La de «Uxue Presidenta» es una campaña que pretende reforzar uno de los valores que entendemos que tiene en estos momentos Geroa Bai: una cierta capacidad de liderazgo. A partir de ahí ni Geroa Bai ni Uxue Barkos tienen ningún problema para asumir el papel que la sociedad ponga en sus manos en lo que entendemos que ha de que ser nuestro trabajo, que es nuestro objetivo y nuestra ambición: el Gobierno del cambio.

Ese cambio necesitará alianzas. ¿Cuáles son sus opciones?

Lo que nos jugamos en la jornada de elección, en el voto a voto, es que la composición del Parlamento nos lleve a una situación en la que el Gobierno del cambio sea más o menos fácil. Y, desde luego, una situación que dibujará un escenario en el que a 24 de agosto será más fácil tener un Gobierno o, como ya han dicho algunas de las voces que parecen más interesadas en el continuismo, se produzca unas segundas elecciones. Hacer ahora un dibujo de dónde o con quién debe ser ese gobierno no es real. Hay que esperar y hay que escuchar. Nosotros no tenemos líneas rojas y, por lo tanto, estamos dispuestos a trabajar y a colaborar ese cambio con todas aquellas fuerzas políticas que deseen hacerlo. Nuestras líneas rojas, si acaso, están en el tipo de cambio.

¿No cree que los votantes tienen derecho a saber cuáles son las preferencias de un partido antes de depositar el voto?

Sí las tiene. Nosotros no tenemos preferencia sobre EH Bildu, Izquierda-Ezkerra, Podemos o el PSOE si se pone en la senda del cambio. Las preferencias son de la sociedad, no pueden ser de los partidos. No compartimos la posición del PSN cuando pone vetos a Bildu ni la de Bildu cuando pone vetos al PSN. Las dos fuerzas responden a una demanda de la ciudadanía de cambio y en la medida de que sus representantes expresen esa voluntad estamos dispuestos a trabajar.

Tras el «agostazo» de 2007 y el «marzazo» del año pasado, ¿se puede ubicar al PSN en el bloque del cambio?

Será el PSN el que decida si esta vez cumple con la palabra que compromete con sus propios electores y con el conjunto de la ciudadanía o vuelve a ponerse de perfil. Nosotros, desde luego, no vamos a estar esperando. Pero tenemos muy claro que vamos a escuchar a aquellos navarros y navarras que dando su voto al PSN buscan el cambio. El cambio será mucho más fácil si, efectivamente, las fuerzas que hasta ahora han sostenido los gobiernos que hemos tenido en Navarra no suman 26. Es muy importante que el resto consigamos la posibilidad de mayoría. Dicho esto, es responsabilidad exclusiva del PSOE, ante sus votantes y la sociedad.

Se habla mucho sobre «poner fin al régimen» en Nafarroa. ¿Cree que el PSN es régimen?

El PSN ha sido y ha sostenido el régimen durante mucho tiempo. En sus manos está cambiar.

La irrupción de Podemos rompe con el tablero habitual. ¿Se sienten amenazados?

No hablaría de amenaza de votos. Es verdad que la irrupción de una nueva fuerza, y más con la potencia mediática a nivel estatal, supone una presencia en escaños que lógicamente no suma, sino que repartimos. Creo que viene a componer y a enriquecer, si somos capaces todos de implicarnos en las necesidades de Navarra y tomar las decisiones en Navarra.

La campaña ha dejado claro que existe consenso sobre el desatre provocado por la gestión de UPN. Sin embargo, falta concreción en las propuestas. ¿Qué programa desarrollaría Uxue Barkos en los primeros 100 días del cambio?

Tenemos que implantar una nueva cultura política en la que los usos y costumbres de estos últimos 40 años se superen claramente. En primer lugar hay que poner en valor la función pública navarra. Eso no quiere decir un Gobierno de técnicos, sino aprovechar el caudal de conocimiento que tenemos.

Por otro lado está el control de determinados proyectos estratégicos que hasta ahora ha sido uno de los grandes desastres de la gestión de UPN. Se ha desnudado el mito de «buen gestor». El caso más flagrante y más reciente es el de Caja Navarra, pero hay otros casos absolutamente sangrantes. Somos partidarios del control previo, por parte de la Cámara de Comptos, para proyectos clave por su cuantía o por su volumen de deuda. Además, quedan pendientes reformas como puede ser la zonificación de derechos lingüísticos, la reforma fiscal, o analizar algunas leyes en torno al papel de la Hacienda foral respecto a deuda de Osasuna. Y no digo Osasuna, sino la deuda de Osasuna.

¿Es posible recuperar Caja Navarra a través de la fórmula de una banca pública?

Yo no me atrevería a entrar en ese debate desde la propuesta electoral. Tenemos que comprometernos a una bolsa de 150 millones de euros de circulante con el que poder avalar este tipo de situaciones. Eso no es banca pública, pero sí que cumple la función y es más rápido. Todo ello acompasado por un debate, porque habrá mil herramientas.

Ha hablado sobre infraestructuras y una de las más contestadas es el TAV. ¿Qué posición tiene al respecto?

Todas las posiciones son legítimas, pero no debemos equivocar una cosa y otra: mercancías 100-120 km/h con salida en ancho de vía europeo y poner a Navarra en el corredor Cantábrico-Mediterráneo, pasajeros a 180 km/h. Planificando, replanificando en función de la crisis, pero creo que es una infraestructura a la que no podemos hacer ascos ni ponernos de perfil desde Navarra.

Esta misma semana se ha sabido que 18 consejeros están siendo investigados por la Udef en relación al «caso CAN». ¿Qué se puede hacer desde el Gobierno para determinar responsables en el hundimiento económico de Nafarroa?

Hay que mirar atrás para ver qué se hizo mal pero, sobre todo, hay que mirar hacia adelante. Lo tengo clarísimo. Aunque para mirar hacia adelante hay que partir de una base real y hacer un diagnósico real de dónde estamos. Es muy importante analizar cuál es la situación financiera de la comunidad. No sabemos cómo estamos. Necesitamos establecer un diagnósitico real de cuál es la responsabilidad política de esta situación.

¿Un gobierno del cambio lo tendrá más difícil con la presión del PP desde Madrid?

Diría que lo tendrá más difícil el de Madrid. Si a Geroa Bai le toca alguna responsabilidad será firme, muy firme, aunque sereno en las formas y sensato, en la defensa del autogobierno.