Amaia U. LASAGABASTER
EIBAR

Reseteo y vuelta a empezar

El Eibar afronta su segunda temporada en la elite, intentando superar el chasco del curso pasado con una profunda transformación.

Un año después de celebrar su estreno en la elite imponiéndose a la Real, el Eibar vuelve a empezar. A sus espaldas muchas alegrías, también errores, un chasco, tormentas y una profunda transformación, que deviene en un nuevo proyecto.

Para el que se desea un final más feliz que el anterior. En realidad concluyó como se presuponía, teniendo en cuenta que los azulgranas partían con el presupuesto más bajo de la categoría y una plantilla repleta de debutantes. Su espectacular primera vuelta hizo soñar con lo imposible, pero el descalabro de la segunda, consecuencia de la lógica pero también de numerosos errores a todos los niveles, acabó con el equipo en Segunda.

Pero la justicia, por una vez, fue tal. Y el Eibar está de nuevo en la máxima categoría. Un Eibar diferente pero con el mismo objetivo.

El entrenador

José Luis Mendilibar da nombre a este nuevo proyecto. Y su elección parece todo un acierto. No solo por su capacidad profesional, sino por tratarse de uno de los entrenadores más queridos por la afición armera.

No es baladí. La familia azulgrana parecía dispuesta a dar por bueno prácticamente todo lo que llegara en la temporada de su debut en la elite, sabiéndose la cenicienta de la categoría, pero la perspectiva ha cambiado. El tiempo y el hábito amenazan con convertir lo que fue una ilusión entonces en una obligación ahora. Se piden fichajes y un proyecto más sólido, con amenaza de urgencias si la respuesta a esa demanda se demora. La paciencia será, previsiblemente, mayor con un entrenador conocido y respetado en Ipurua como es Mendilibar.

El equipo

Y es posible que haga falta paciencia porque el vizcaino maneja un plantel repleto de novedades, que han ido llegando a cuentagotas a lo largo del verano y que necesitarán tiempo para convertirse en la maquinaria que es un equipo.

Las incógnitas son muchas pero es evidente que se tratará de un Eibar diferente. No tanto porque haya cambiado media plantilla –algo habitual durante muchos años–, sino por su configuración. Los puntos, muchos, que ha conseguido el Eibar a lo largo de la historia gracias a la implicación del jugador «de casa», se buscarán ahora con la mezcla de juventud, calidad y veteranía que han tratado de componer los responsables armeros en una plantilla heterogénea en cuanto a orígenes, trayectorias y expectativas.

El club

Para que el engranaje funcione sobre el césped, será importante que también lo haga en los despachos, algo que solo sucedió a medias el curso pasado.

Las desavenencias dentro del Consejo de Administración con la gestión de Álex Aranzabal explotaron a final de temporada con el «caso Garitano» y aunque se llegó a una entente para que, al menos, los trapos se limpiaran en casa, la paz no ha llegado por completo al seno del club.

Honi buruzko guztia: EIBAR