Beñat ZALDUA
BARCELONA
HACIA LAS PLEBISCITARIAS DEL 27S

Espectacular demostración de fuerza para cerrar la campaña de Junts pel Sí

La carrera hacia el 27S se acaba. Las candidaturas cerraron ayer la campaña oficial con actos que reflejaron cuáles son las aspiraciones de cada uno. En las faldas de Montjuïc, Junts pel Sí reunió a miles de simpatizantes, demostrando que llegan al sprint final en plena forma.

Desde Junts pel Sí aseguraron que el de ayer fue el acto de final de campaña más numeroso de la historia de Catalunya. 70.000 personas. Quién sabe. De lo que no cabe duda es de que la candidatura acordada por CDC y ERC con el visto bueno de las entidades soberanistas llega al sprint final del 27 de setiembre en plena forma. En la avenida María Cristina de Barcelona, en las faldas de Montjuïc, no cabía ayer un alfiler. Como protagonistas, los 135 candidatos a diputados, con caras cansadas y algo ojerosas, pero en plena dinámica ascendente, conscientes de que el viento les sopla a favor y que la victoria en número de votos, casi impensable hace apenas dos meses, no parece ya algo tan lejano.

La rumba gitana de “Sabor de Gràcia” y la inesperada actuación de La Trinca (histórico grupo catalán de los años 70) amenizaron un acto en el que el protagonismo fue, una vez más, para los líderes de CDC y ERC, Artur Mas y Oriol Junqueras, respectivamente, así como para el cabeza de lista, Raül Romeva.

El más inspirado ayer fue Junqueras, que en un tono íntimo recordó que, como historiador, se ha dedicado a explicar la historia. «Ahora ya no, no toca explicarla, ahora la hacemos. Somos protagonistas de la historia más bonita que puede vivir un pueblo, la historia de la libertad», reivindicó antes de lanzar una advertencia: «Conjurémonos para decirnos que nunca más nos conformaremos con frases como ‘más vale pájaro en mano que ciento volando’. Ni uno ni cien, lo que queremos es volar, no hay ninguna razón para conformarnos con menos».

Le siguió Mas, al que recibieron al grito de «¡president!». Con americana y más cansado que otros días, repasó brevemente la campaña: «Las plazas de pueblos y ciudades llenas de gente que tenía escrita la palabra ilusión en la cara me han recordado que todo lo que hacemos y estamos haciendo tiene un gran sentido». «Nuestro futuro tiene una cita el domingo, un día histórico en el que os volveréis a encontrar las urnas para que seáis vosotros los que decidáis», acabó solemnemente.

Por su lado, Romeva arrancó agradeciendo todo el trabajo de los voluntarios («Queríamos la lista electoral más larga de Europa y la hemos conseguido, somos más de 100.000»), recordando a continuación que llevan «mucho tiempo avisando e intentando negociar». «Al otro lado no nos hemos encontrado nada», añadió antes de cerrar con la versión eólica de la cita de Bruce Lee, uno de los clásicos de esta campaña: «¡No miréis de dónde viene el viento, sed el viento, seamos el viento!».

Antes de los tres principales protagonistas de la campaña tomaron la palabra también las expresidentas de la ANC y de Òmnium Cultural, Carme Forcadell y Muriel Casals, respectivamente. Fue la primera la que con mayor éxito apeló a la épica en un acto en el que también se pudo escuchar la pifia de Rajoy en Onda Cero. «Podemos escribir las páginas más gloriosas de la historia de Catalunya o podemos seguir siendo parte de la historia de España. Nosotros decidimos», resumió Forcadell.

 

La CUP llama a votar ruptura y construcción

«Bienvenida a la libertad». Con este grito de guerra arrancó la CUP el acto final de campaña. Un mensaje de fuerza y confianza que se propagó por los distintos discursos. «Llenaremos el futuro. Es aquí y ahora. Somos el viento de libertad de este pueblo». Fue David Fernández quien puso en pie a la militancia, remarcando la firmeza de no renunciar a nada, «ni a la justicia ni a la libertad». «Se ha acabado la era del miedo», añadió.

Este ha sido el eje de la campaña de la CUP, y con él rebosó el anfiteatro de la plaza del Gran Sol de Badalona para echar el cierre a la campaña de las elecciones plebiscitarias. Un lugar simbólico tras el desalojo del poder del ahora candidato del PP, Xavier García-Albiol, el pasado mayo y muestra de la importancia estratégica que ha tomado el área metropolitana de Barcelona de cara a los resultados de las elecciones que se celebran mañana.

Antonio Baños y Anna Gabriel, que se encargaron de cerrar la noche, recordaron que «la independencia no lleva el nombre de una persona, lleva el nombre de un país» y subrayaron la importancia de la ciudadanía, «motor del proceso». Baños tampoco olvidó el discurso del miedo del unionismo, pero puso en valor que la independencia se crea «desde abajo y a la izquierda, donde ya no crean miedo». Adelantándose a los titulares del lunes, cerró la cita afirmando que «no serán unas elecciones catalanas, será una revolución».

5.000 personas, según la formación, desbordaron el anfiteatro, por el que pasaron las caras más conocidas de la CUP: «Al César lo que es del César y al pueblo lo que es del pueblo», reclamó, aprovechando el marco, Isabel Vallet. La CUP remarcó la necesidad de una independencia «para cambiar el país y no solo la bandera».A.A. - B.Z.