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El número de refugiados y desplazados apunta a otro récord en 2015

2015 se dispone a batir todos los marcas en cuanto a personas desplazadas y refugiadas en el mundo, según Acnur, que recoge las tendencias hasta mitad de año en un informe en el que alerta de que se podrían superar los 60 millones por primera vez.

Mientras la excesiva lentitud sigue siento la tónica de la Unión Europea a la hora de afrontar la crisis migratoria, organismos internacionales advierten de que el número de refugiados y desplazados por conflictos y persecuciones podrían superar este año, por primera vez, los 60 millones.

Los desplazamientos forzosos en 2015 batirán todas las marcas, ya sea en relación con el número de refugiados, de solicitantes de asilo o de desplazados dentro del propio país, sostuvo la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) al divulgar sus datos de la primera mitad de 2015. En ese periodo, el número de refugiados superó los 20 millones por primera vez desde 1992, mientras que las solicitudes de asilo (muy cerca de un millón) aumentaron un 78% con respecto al mismo periodo del año anterior. Los desplazados internos llegaron a mitad de año a los 34 millones, dos millones más que un año antes.

«Nunca antes ha habido tanta necesidad de tolerancia, compasión y solidaridad con quienes lo han perdido todo», dijo el Alto Comisionado para los Refugiados, Antonio Guterres.

Mientras las víctimas del éxodo aumentan disminuyen las posibilidades de retorno, lo que indica que los conflictos perduran y no se dan las condiciones para que las víctimas puedan volver a sus hogares.

La guerra en Siria es como el mayor generador de refugiados y desplazados internos, pero Acnur sostiene que, incluso si se excluyera, la tendencia al aumento de desplazamientos forzosos se mantendría.

Los datos se conocieron al día siguiente de una nueva e infructuosa cumbre europea para tratar la crisis de los refugiados que llegan a Europa y que, según la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), alcanzarán el millón a final de año a pesar del invierno.

Los líderes europeos reconocieron que deben acelerar los pasos para concretar sobre el terreno las decisiones tomadas en los últimos meses, y que siguen sin materializarse, en torno al acuerdo de colaboración con Turquía, la distribución de los refugiados para su reubicación y la protección de las fronteras exteriores.

Orban, de paria a «defensor de Europa»

El primer ministro húngaro, el derechista Viktor Orban, la logrado salir de su aislamiento diplomático e imponer en la agenda de la Unión Europea (UE) sus polémicas alternativas en materia de inmigración y control –e incluso cierre– de fronteras. Si el semanario estadounidense “Time” nombró personalidad del año a la jefa del Gobierno alemán Angela Merkel, la revista “Politico”, de Bruselas, designó a Orban, su contracara, como el europeo más influyente en 2015. El ultraconservador jefe del Gobierno húngaro consiguió, sostiene “Politico”, «convertir el debate sobre la manera de recibir a los refugiados en un debate sobre cómo frenar su llegada».

La revista suiza “Die Weltwoche” dedicó recientemente su portada a Orban, definiéndolo como «el defensor de Europa». Y el semanario austríaco de centro-izquierda “Profil” se preguntaba a finales de setiembre: «¿Qué parte de Orban hay en cada uno de nosotros?».

El primer ministro húngaro obtuvo su mayor reconocimiento al ser invitado en setiembre a participar en discusiones con la CSU, aliada de Merkel en Baviera, pero distanciada de la canciller por su política de amplia acogida de los refugiados.

Cada vez son más lo que creen que Orban estaba en lo cierto al ordenar en setiembre impedir el paso por su país a los refugiados –a quienes llamó «criminales» y consideró «un peligro» para la civilización cristiana– que se dirigían hacia el centro y norte de Europa del norte y cerrar las fronteras con Serbia y Croacia. Una medida que fue imitada por otros estados europeos.GARA