Confebask asume que no es tiempo de impuestos bajos
Paradójicamente, mientras PNV, PSE y PP suman sus votos en las instituciones de la CAV para reducir la presión fiscal sobre las rentas más altas y los ingresos empresariales, la principal patronal asume que en la actual coyuntura no conviene instaurar unos impuestos reducidos. No obstante, Confebask reclama más ayudas institucionales.

Roberto Larrañaga considera que este «no es momento de impuestos bajos», al tiempo que pide que la fiscalidad revierta más en las empresas mediante ayudas a la inversión o al empleo. El presidente de Confebask hizo esta reflexión ayer, durante la presentación del informe de coyuntura de la patronal, que incluye un balance de la economía de la CAV en 2015 y las previsiones para el año entrante.
Esas perspectivas son positivas, pero «moderadas». Larrañaga aventuró que 2016 «será el año para consolidar la recuperación», ya que Confebask prevé un aumento del 2,6% en el PIB de la CAV, una décima más que este año, así como que habrá 18.000 afiliados más a la Seguridad Social y que la tasa de paro bajará al 13%.
El consumo privado seguirá creciendo, aunque no tanto como este año, y el consumo público también moderará su incremento al seguir los ajustes presupuestarios para cumplir con el déficit. Otro dato positivo que ofreció fue el de la inversión, que acelerará su crecimiento hasta el 2,3% gracias al aumento de la inversión en bienes de equipo (+6,55), lo que denotaría la mejora del sector industrial vasco.
«En el medio»
Preguntado por los periodistas, como precisó la agencia Efe, Larrañaga se pronunció sobre la demanda del Círculo de Empresarios Vascos de una rebaja de impuestos, propuesta que rechazó la Cámara de Comercio de Bilbo. El presidente de Confebask quiso situarse «casi en el medio». «No queremos tener que pagar más impuestos que nuestro entorno, y el año que viene el Impuesto de Sociedades va a ser del 25% en España y del 28% en el País Vasco –precisó–. Eso nos resta competitividad».
Llegado a ese punto, comentó que no es partidario de que la coyuntura actual esté marcada por unos impuestos «bajos». «Lo que sí nos gustaría –añadió– es que la fiscalidad no fuera sólo un método de recaudación, sino que debería revertir en medidas que impulsaran a las empresas». Como ejemplos, citó los incentivos a la adquisición de empresas para ganar tamaño, las ayudas a la formación profesional dual o destinar más dinero para obra pública, que no subirá el año que viene.
Por otra parte, rechazó hacer valoraciones concretas sobre el escenario político abierto tras las elecciones estatales. «Nosotros no tenemos siglas. Que [el nuevo] sea un gobierno estable y que tome medidas para impulsar el crecimiento», solicitó. Cuando se le preguntó si temía a Podemos, Larrañaga desveló que el presidente de la CEOE, Joan Rossell, les comentó que, en la ronda preelectoral que realizó con los partidos, la formación de Pablo Iglesias «le había sorprendido agradablemente».
Comercio y hostelería, al otro lado de la puerta
En estas fechas en las que la actividad se acelera en el interior de muchos establecimientos comerciales, empleadas del sector se movilizan también en la calle, en este caso para reclamar que se respeten sus derechos y mejoren sus condiciones laborales.
Así lo hicieron ayer las trabajadoras del comercio de alimentación de Bizkaia, que se concentraron ante la sede de Cebek en Bilbo para exigir un convenio más justo. Además, convocados por ELA, LAB, CCOO y UGT, se realizaron paros intermitentes de dos horas que, según las cifras que manejaban, fueron secundados por el 75%. En declaraciones a Europa Press, Marije Fernández explicó que la patronal les ha planteado que para tener incrementos salariales en el próximo convenio deben renunciar a la antigüedad. «Lo que les solicitamos es una oferta digna en la mesa, donde la antigüedad la dejen como hasta ahora», subrayó.
Por otro lado, la hostelería de Araba, con cerca de 5.000 trabajadores, volverá a secundar una huelga este sábado, con paros de 12.00 a 14.00 y de 21.00 a 23.00, al rechazar la nueva propuesta de convenio que trasladó ayer la patronal a los sindicatos. UGT, ELA, CCOO y LAB confirmaron que mantienen esta convocatoria, que se suma a la del pasado día 19. Según informaron, la nueva propuesta de la patronal «plantea recortes en la práctica totalidad de los puntos del convenio», como la reducción de un 15% del salario para las nuevas contrataciones, así como del plus de domingos y festivos, del complemento de nocturnidad y de las indemnizaciones por despido.GARA
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