Merino I sustituye a un Zubieta que será operado
El zaguero de Etxarri sufre una lesión crónica en el Aquiles izquierdo y una rotura parcial del menisco.

El Parejas, que estaba siendo un calvario en lo físico y lo deportivo, ya es historia para un Aitor Zubieta que en próximamente deberá pasar por el quirófano para tratarse de dos lesiones que lo tendrán lejos de los frontones durante varios meses. Según el escueto parte médico ofrecido por la empresa ayer por la tarde, el zaguero de Etxarri «va a ser intervenido quirúrgicamente en los próximos días de una lesión crónica en el tendón de Aquiles izquierdo y de una rotura parcial del menisco externo de su rodilla derecha. Motivos por los cuales permanecerá de baja deportiva varios meses».
Aunque las sensaciones al término del partido de Arrasate no fueron nada buenas, nada hacía presagiar una lesión tan grave, que se supo justo mientras su compañero, Iker Irribarria, elegía, en solitario, el material con el que se enfrentarán a Ezkurdia-Barriola el domingo en el Beotibar tolosarra. Obviamente, Aspe ha tenido que nombrar un sustituto que adquiera la condición de titular del de la Sakana y se decantaron por Miguel Merino, lo que certifica que la recuperación de José Javier Zabaleta, al que esperaron hasta última hora, va mucho más lenta de lo esperado.
Lesiones conocidas
El mazazo ha sido duro para el zaguero navarro, pero no nuevo, ya que Zubieta ha sido intervenido dos veces de la rodilla y acababa de regresar a la competición, con solo un partido de rodaje, de una lesión del tendón de Aquiles, las dos zonas que han vuelto a resentirse.
La lesión más grave, también en la rodilla derecha, se produjo justo hace ahora cinco años, en la disputa del Masters ante Bengoetxea VI, a pocos días de que comenzara el Parejas en el que pretendía revalidar la txapela obtenida junto a su amigo Xala. En aquella ocasión se trató de una rotura completa del ligamento cruzado anterior, que lo tuvo seis meses fuera de las canchas. Desde entonces, con la ayuda de Carlos Navarro, su preparador personal, había desarrollado un trabajo específico que parecía haberle hecho olvidarse de su rodilla, hasta que se han reproducido los problemas.

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