Raimundo Fitero
DE REOJO

Estrambotes

Abajo o arriba, estoy hasta mis apellidos medievales de los apellidos y sus secuelas. Que se nos presente a Esperan Aguirre como vasca por los cuatros costados porque tiene apellidos vascos es una infamia, un cachondeo, una manera de limpiar biografías. Está muy bien, de acuerdo, hay que ser tolerante. ¿También hay que ser tolerante con los intolerantes y con los vividores de sus apellidos según convenga? Estoy en estado valleinclanesco ahora que todas sus obras pertenecen al bien común del universo. Pero debo vivir entre estrambotes.

Más apellidos, la representante en inglés de TVE que irá a Estocolmo tiene apellido vasco, Reyzábal, según lo escriben, es de una familia multimillonaria que tiene propiedades incontables en la capital del reino, entre ellas aquel edifico Windsor que vimos arder en directo, otra rama se dedica al cine y las salas, y ganó un festival de Benidorm en la que había quedado segunda y por alguna cláusula descalificaron a quien ganó. En lo de Eurovisión se sospecha que la influencia más posición ayudó a su selección. Es una diletante, para decirlo fino.

Leo que en Gran Canaria, han detenido a un joven por morder a un perro. No es una noticia falsa, es una noticia que confirma esta falsedad de realidad en la que vivimos por culpa de tantos interesados en hacer magia ideológica. Se monta un pollo mediático, se detiene a dos titiriteros por un cartel hecho a mano en una obra de teatro en Madrid, se acumulan subjetividades y linchamientos, se les aplica la ley terrorista, se les acusa de enaltecimiento. Nadie sabe nada, pero se escribió ETA y eso estigmatiza. Ni contexto, ni hostias, a saco: ya tenemos de qué hablar que no sea de la corrupción estructural. Como siempre todos opinan de algo que no han visto. Demasiados estrambotes para cosa buena.