El mal ejemplo del Espanyol
Los pocos aficionados del Espanyol que aguantaron hasta el final del partido despidieron a su equipo con una bronca que deja en evidencia la crisis que vive un club que ha dado los pasos que muchos deseaban para la Real. Un club arruinado por hacerse un campo nuevo que necesitó desprenderse de todos los jugadores importantes el pasado verano, que ha tenido que ser vendido a un empresario chino que prometía que iba a hacer grandes fichajes para reforzar el equipo y que en el mercado invernal ha fichado a dos jugadores que debutaron en el anterior partido ante el Madrid y uno no llegó a ser alineado ayer y el segundo fue sustituido al descanso. El Espanyol, con cien millones de deuda, corre peligro de bajar a Segunda y agravar su crisis y sus aficionados cantaban durante el partido que querían jugadores que sientan los colores. La Real los tiene.

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