Soledad GALIANA
Dublín
ELECCIONES EN IRLANDA

SINN FÉIN REPRESENTA EL DERECHO AL CAMBIO

Hoy es el día en que los votantes irlandeses decidirán la composición del futuro parlamento y gobierno de Dublín, entre encuestas que albergan la posibilidad de un cambio en el panorama político que acabaría con el bipartidismo conservador tradicional.

Llega el fin de la campaña y es hoy cuando los irlandeses decidirán si se cumple el pronóstico de las encuestas de opinión, que apuntan al final de la hegemonía de los partidos conservadores, que bajo el nombre de Fianna Fail (FF) o Fine Gael (FG) se han alternado en el gobierno de Dublín en los más de ochenta años de existencia de la República de Irlanda. En las tres semanas de esta corta campaña electoral, Sinn Féin ha oscilado entre un 20% en intención de voto, lo que supondría superar a Fianna Fail para auparse como segundo partido más votado en la república, a un 15%, que significaría un incremento de casi 6 puntos sobre sus resultados en 2011. Y ha sido precisamente esa subida de Sinn Féin en la estima de los votantes la que explica los ataques de los partidos tradicionalistas (FF, FG y laboristas) contra el partido republicano.

En los cuatro encuentros entre los líderes de los partidos en televisión, si en algo se pusieron de acuerdo el primer ministro, Enda Kenny, el presidente de Fianna Fail, Micheal Martin, y la líder laborista Joan Burton fue en un ataque continuado contra el presidente de Sinn Féin, Gerry Adams. Y a falta de argumentos basados en el programa electoral, los ataques se basaron en su operación en Estados Unidos, en su amistad con un evasor fiscal y en su supuesto –que no probado– pasado como líder del IRA. Lo que sí es cierto es que la hostilidad contra Gerry Adams es sectaria (se reduce a los elementos políticos de los partidos) mientras que a nivel público e internacional el líder de Sinn Féin sigue siendo la estrella de las elecciones. Allá donde va le persiguen los medios nacionales e internacionales, le paran los transeúntes para hacerse los típicos selfies, le aclaman los estudiantes y las amas de casa. Y es que si alguno de los líderes políticos irlandeses pasará a la historia, no serán Kenny, Martin o Burton, sino Adams.

Agresividad contra Adams

El presidente de Sinn Féin está acostumbrado a los ataques de los políticos y de los medios, ya que su carrera política se inició en el norte del Irlanda, durante el fin del conflicto político y el principio del proceso de paz, a la sombra del agresivo discurso de los políticos unionistas y los medios de comunicación británicos. Pero a Adams no deja de sorprenderle «la negatividad, muy estridente, negativa, vengativa que intenta desviar la atención de las cuestiones centrales». Y en una campaña en la que los medios públicos han hecho el vacío a Sinn Féin, Adams advierte de que los medios de comunicación tienen que aprender a tratar a la gente con respeto «por el mandato y por la gente que te otorga ese mandato».

Incluso en las páginas de opinión del “Irish Times” se ha criticado que «el nivel de abuso dirigido contra el presidente de Sinn Féin parece salvajemente exagerado». En el mismo artículo, Eugene McEldowney señala que la hostilidad se ha incrementado precisamente a partir de los resultados en las elecciones locales y europeas, donde los republicanos consiguieron un 15,3 % de los votos y sus candidatos a las europeas, cuatro escaños en Bruselas. McEldowney recuerda a los lectores el compromiso de Adams con el proceso de paz, sus esfuerzos en asegurar el decomiso de armamento y la desaparición del IRA con el coste de amenazas contra su vida y la de su familia.

Sinn Féin se está erigiendo en el nuevo defensor de la República irlandesa, robándole su papel a Fianna Fail, mientras que recoge a los votantes laboristas que abandonan un barco anclado en el centro-derecha de las políticas de austeridad.

Ayer Adams se refirió al día de hoy como «el día del pueblo». En el año en que se celebra el centenario del Levantamiento de Pascua, que marcó el principio del fin del dominio británico en el sur de Irlanda. Adams considera que los votos de hoy son una oportunidad para la revolución de mañana, y en el último día de campaña llamó a los jóvenes votantes a que encabecen esa batalla. Sinn Féin ha enfocado esta campaña como la posibilidad de dar una voz a aquellos que, sin beneficiarse el boom económico de los 90, han perdido más con la crisis económica con la imposición de nuevos impuestos y el recorte de ayudas y servicios públicos.

Servicios públicos y honestidad

Si los mejores augurios de las encuestas de opinión se cumplen, Sinn Féin se encontraría en la posición de formar gobierno, pero ante las especulaciones –usadas como arma arrojadiza por los partidos minoritarios de izquierda– de una posible coalición con Fianna Fail, Adams apuntó que el partido optará por una coalición con aquellos partidos y políticos independientes que subscriban los principios del movimiento político “Right2Change” (Derecho al Cambio), «un manifiesto que es sobre el derecho a los servicios públicos y honestidad y decencia».

“Right2Change” es un movimiento surgido de una movilización popular sin precedentes desde la creación del Estado irlandés en oposición a la factura de agua, que en Irlanda se paga de manera indirecta a través de otros impuestos. Sindicatos, asociaciones vecinales y comunitarias y partidos políticos se unieron en la elaboración de un documento que exige la abolición de los nuevos impuestos y tasas, y la reinversión en los servicios públicos, diezmados por los recortes impuestos por los cinco años de políticas de austeridad de la coalición Fine Gael/Laboristas.

Este manifiesto, que ilustra y acompaña a Sinn Féin en su campaña, es una respuesta a la realidad de Irlanda, el país con mayor desigualdad social de la Unión Europea, con un 10% de la población bajo la línea de pobreza alimentaria, 1.100 niños viviendo en situación de emergencia debido a los desahucios (40 familias pierden su hogar mensualmente en la república irlandesa), y donde 470.000 personas se encuentran sin un céntimo en su bolsillo después de pagar sus facturas. Una dura realidad frente al aumento en el número de multimillonarios, que se ha incrementado en 85.000 individuos desde el inicio de la crisis y donde los ricos pagan en proporción mucho menos que las clases medias.

Hoy es el día en el que los irlandeses decidirán si ha llegado el momento de hacer realidad uno de los principales objetivos del levantamiento de 1916, y que se recoge en la Proclamación de la República Irlandesa. «La República declara su determinación para perseguir la felicidad y la prosperidad de toda la nación y de todas sus partes, cuidando a todos los hijos de la nación por igual».