Mikel CHAMIZO
BILBO
Elkarrizketa
MARÍA EUGENIA LUC
COMPOSITORA

«Busco una organicidad del sonido que refleje la de los estados internos»

«De aire y luz» es el último disco dedicado a la compositora María Eugenia Luc, que ha grabado el Ensemble Kuraia en colaboración con la Orquesta de Euskadi y Sigma Project. La hora de música que recoge en su interior propone todo un viaje espiritual, pues parte de la técnica respiratoria del Chi Kung para dar forma a una música orgánica que refleje los estados de ánimo y propicie la meditación. 

A finales de 2015 salió al mercado uno de los discos más sorprendentes del año en el terreno de las músicas contemporáneas. Se trata de “De aire y luz”, el primer CD monográfico dedicado a la compositora argentina María Eugenia Luc, asentada en Bilbo desde 1993. En estos dos meses “De aire y luz” no ha dejado de recibir elogios y premios de la prensa especializada por lo inusual de una propuesta que recoge ocho creaciones inspiradas en el Chi Kung, el arte chino de la respiración. Composiciones que se inspiran en los respectivos estados respiratorios de esta práctica espiritual –jing (sosegada), xi (suave), shen (profunda), etcétera– y los proyectan en lienzos sonoros de extraordinario colorido y éxtasis tímbrico. En total forman una hora de música que Luc ha tardado más de siete años en componer.

La compositora entró en contacto con el yoga muy temprano, en su adolescencia en Rosario. «Empecé a practiar el yoga a los 13 años por un problema de salud que tuve entonces», rememora Luc. «A los 15 años descubrí el pranayama-yoga, el yoga de la respiración, y a los 18 el hatha-yoga, el de la meditación. Me fui informando sobre las artes orientales y me introduje también en el tai-chi, que se practicaba mucho en las plazas de Buenos Aires en los años 80. Pasó a formar parte de mi vida y no he dejado de practicarlo desde entonces». Tras estudiar composición y electroacústica en Argentina y dar allí los primeros pasos de su carrera, en 1989 Luc decidió emigrar ante la imposibilidad de desarrollarse artísticamente en su país. «Son duros los recuerdos de aquellos años en los que la impunidad gobernaba el día a día, donde la idea de los derechos del ciudadano se desconocían», recuerda. «En ese medio, ser un compositor de música actual era lo mismo que no ser. Decidí emigrar en busca de tierras cálidas». El destino la llevó hasta Europa: a Siena y Milán, a Madrid, a París y a Darmstadt, pero su periplo terminó en 1993 y en Bilbo, donde se asentó y fundó Kuraia, un conjunto de cámara que ha dinamizado decisivamente la vida musical contemporánea de Bizkaia.

Las artes espirituales asiáticas no comenzaron a ocupar un lugar central en la música de Luc hasta el 2002, cuando escribió dos piezas inspiradas en la filosofía de Lao Zi, en los conceptos taoístas del yin y el yang. El germen del ciclo “De aire y luz” llegaría un poco más tarde, en el 2008, tras la lectura de varios tratados sobre el Chi Kung y adentrarse en esta técnica respiratoria junto a un sacerdote zen. «Sentía la respiración y esta energía que entraba en mi cuerpo, la dinámica de inspirar y espirar, en un juego muy simétrico aunque siempre irregular. Empecé entonces a pensar en una música que habla se de esta energía que se interna en el ser para luego desparecer. Así nació ‘You’». Se estrenó en el Museo Gu ggenheim en 2008 y es en esencia un simple movimiento continuo de inspiración y espiración, recorrido por una rica corriente tímbrica que parece abrir nuestros oídos al sonido interior del cuerpo humano, al ritmo del pulso cardíaco y de las conexiones nerviosas. Pero sus escasos 5 minutos de duración le abrieron la puerta a Luc a una nueva forma de concebir la composición: «Comencé a jugar con el sonido y el tiempo, proponiendo, por ejemplo, pasajes de diez minutos que generan una situación de meditación. Se podría decir que ahora busco una suavidad en el sonido, una organicidad del sonido que es también la organicidad de los estados internos».

Desde entonces, Luc fue aprovechando los encargos que le surgían para ir completando las ocho etapas de este ciclo “De aire y luz”, que en el CD editado por el sello Orpheus están interpretadas por la Orquesta de Euskadi, el cuarteto de saxofones Sigma Project y, por supuesto, el Ensemble Kuraia, que ha sido el laboratorio instrumental en el que Luc ha hallado muchos de los sonidos luminosos y quebradizos que pueblan su acercamiento musical al Chi Kung.

 

«Escribimos para no volvernos locos»

¿Es posible emplear la música del ciclo «De aire y luz» como guía o asistente para la práctica real del Chi Kung?

La idea del Chi Kung es partir de una situación de sosiego, pasar luego a una respiración suave que poco a poco se vuelve más profunda, y paulatinemente cada vez más larga hasta llegar a un estado de delicadeza. Estos ocho pasos puedes atravesarlos en una sesión de ejercicios respiratorios, o si eres principiante quizá comiences con los tres primeros y vayas evolucionando con el tiempo. Pero yo no pensé en este orden al componer el ciclo: quise comenzar con “You” (contínua) porque la de la continuidad era una idea estética que me interesaba, quería descubrir cómo resolver la segmentación formal de la música para lograr un devenir orgánico del sonido. Así que definitivamente esto no es una clase de Chi Kung, son ocho obras basadas en el Chi Kung. Pudo ser sanatorio para mí hacerlas, porque siempre digo que los compositores escribimos para no volvernos locos, pero su intención no es práctica sino musical. M.C.