GARA
DAMASCO

El Ejército sirio llegaba ya a las puertas de la ciudad siria de Palmira

El Ejército sirio y sus aliados tocaban ayer las puertas de la ciudad monumental de Palmira, en el centro del país árabe, en el centro-este de Siria y en manos del Estado Islámico (ISIS) desde mayo del año pasado.

El opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) aseguró que los soldados sirios, apoyados por milicianos libaneses de Hizbulah, por un comando de fuerzas especiales rusas y con la cobertura aérea rusa, alcanzaron las primeras casas de la parte suroccidental.

El OSDH cifró en una cuarentena de yihadistas y ocho miembros las fuerzas lealistas los muertos en las últimas 24 horas en una operación de asalto a Palmira que comenzó el pasado 7 de marzo.

El Ejército sirio matizó a última hora de ayer que sus tropas aún se encontraban a 800 metros de la entrada de Palmira desde su parte suroccidental, debido a que estaban desactivando explosivos colocados por el ISIS en la periferia de la ciudad.

Los combates eran encarnizados en una zona agrícola de las afueras de Palmira, próxima a la antigua ciudadela.

La misma fuente militar informó de que un columna del Ejército entró por el noroeste y tomó el control de una parte del valle de las tumbas de la ciudad antigua.

Por su parte, el activista opositor Abul Mayed al-Tadmuri, de la Coordinadora de la Revolución en la ciudad de Palmira, negó también a Efe por internet que el Ejército sirio hubiera entrado ya en la población y confirmó que los combates proseguían en los alrededores. Al-Tadmuri añadió que los civiles que quedaban en la ciudad, unos 5.000 de una población original de 70.00 vecinos, fueron trasladados en vehículos proporcionados por el ISIS en dirección a Raqa, feudo de los radicales en Siria, y zonas seguras en el desierto, tras ser conminados a dejar sus casas por los altavoces de las mezquitas. Fuentes sin confirmar aseguraron que cientos de milicianos del ISIS les acompañaron en la huida, no sin antes dinamitar los accesos a la ciudad, conocida como la perla del desierto.

Rusia cifró ayer en 146 los bombardeos de sus cazas contra objetivos en la región de Palmira en los últimos tres días.

Una fuente oficial de Damasco confirmó que un comando de fuerzas especiales rusas se hallaba sobre el terreno dirigiendo las operaciones «e interviniendo directamente cuando es necesario».

El ISIS reivindicó hace días la muerte de varios soldados rusos, extremo que no ha merecido respuesta del Kremlin.

El ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, se felicitó ayer de que los rusos bombardeen sistemáticamente al ISIS y no a la oposición siria que calificó de «moderada».

Le Drian auguró, la próxima reconquista de Palmira.

Reconstrucción

El ISIS conquistó Palmira, cuyas ruinas grecorromanas son Patrimonio Mundial de la Unesco, el pasado 20 de mayo, tras una ofensiva en la que tomó amplias partes del este de la provincia de Homs, ante un Ejército sirio que optó por la retirada.

El ISIS destruyó numerosos tesoros arqueológicos como el célebre Arco del Triunfo, los templos de Bel y de Baalshamin y los monumentos funerarios que simbolizan la importancia de la ciudad en los primeros siglos después de Cristo. El director de Antigüedades de Siria, Maamun Abdelkarim, anunció que esos templos serán reconstruidos con ayuda y supervisión de la Unesco tras la «próxima liberación» de Palmira.

La preocupación era ayer la posibilidad de que esas ruinas queden aún más dañadas por represalias del ISIS o por el impacto de los bombardeos. Al-Tadmuri aseguró que la ciudadela habría sufrido daños por los ataque aéreos, especialmente de barriles de explosivos, que solido lanzar en su bombardeos la aviación del Ejército sirio.

Bagdad da inicio a la operación para arrebatar Mosul al ISIS

El Ejército iraquí anunció ayer el inicio de la ofensiva para arrebatar al ISIS su capital, Mosul, cabeza de provincia de Nínive, en el norte del país.

En su primer día de ofensiva, bautizada con el nombre de Al-Fatah (La Conquista) las tropas iraquíes anunciaron haber arrebataron al ISIS varias poblaciones de Nínive situadas en la comarca de Al-Qayara, 50 kilómetros al sur de Mosul.

Fuentes locales informaron de la muerte en las primeras horas de esta primera fase de la operación de 23 yihadistas, diez de ellos suicidas, y cuatro milicianos suníes que luchan contra el ISIS. Participan, asimismo, peshmergas kurdos y la aviación de EEUU, que habría destruido tres camiones bomba conducidos por kamikazes. Las milicias chiíes han sido, por ahora, apartadas.