Iván FERNÁNDEZ HEVIA
Creador del blog «La esquina de Sunara»
ZELJKO OBRADOVIC

El mejor entrenador de la Historia en Europa

Una de las principales armas del Fenerbahçe es su entrenador. Zeljko Obradovic afronta su decimoquinta Final Four y busca sumar un entorchado más a los 8 que atesora hasta la fecha. Fenerbahçe sería su quinto equipo con el que se llevase una Euroliga.

Es quizá atrevido ponerle el apelativo de «mejor entrenador de la Historia en Europa», porque la influencia del «Profesor» Nikolic, Ranko Zeravica o Sandro Gamba, por citar algunos, pudiera ser superior al del técnico de Cacak. Pero lo cierto es que su palmarés y su prestigio así lo señalan.

Presente con la de este año en 15 Final Fours con seis equipos distintos (Partizan, Joventut, Madrid, Benetton, Panathinaikos y Fenerbahçe), Obradovic ha ganado 8 de ellas con cuatro conjuntos distintos. Entre medias sus dos únicos años fuera de la Euroliga se saldan con otros tantos triunfos en la Copa Saporta (Real Madrid 1997 y Benetton 1999), mientras que con la selección yugoslava sumaba un oro y un bronce europeo, un oro mundialista y una plata olímpica.

Alejado de su condición de «entrenador defensivo». La prensa sigue mostrando a Obradovic como un «entrenador defensivo», producto de sus primeros años, en los que entrenó y ganó la Euroliga con Partizan de Belgrado, Joventut y Real Madrid en una época en la que el «basket control» del Limoges de Bozidar Maljkovic causó tendencia, al tiempo que el propio «Aza» Nikolic, cada vez más centrado en los conceptos defensivos, causó gran influencia en el sello de entrenador del serbio.

Por eso, cabe decir que el Obradovic «auténtico» llega a partir del año 2002; un Zeljko en constante reinvención, que logra la mayor anotación en la Euroliga con el PAO, con 115 puntos. Es decir, frente a la tendencia de ser cada vez más conservador con el correr de los años, el de Cacak muestra un atrevimiento y capacidad de innovación constante, sobre todo a la hora de acometer las grandes citas.

El mejor peleando a la contra. El serbio se llevó de soslayo la Copa de Europa de 1992, la de 1994, en buena parte la de 1995… por no hablar de la enorme sorpresa que supuso su triunfo en la final de 2002 en Bolonia o su presencia en Barcelona 2011. Obradovic siempre ha sido capaz de sacar lo mejor en las grandes citas y hacerlo además por donde menos se espera.

En 2002 o 2009 fue capaz de desarbolar a equipos de Ettore Messina bien jugando con cuatro pequeños o apostando por la velocidad… rasgo poco reconocido, pero por el que su Panathinaikos apostó claramente en el periodo entre 2003 y 2006, o en 2007, cuando su apuesta por juntar tres generadores exteriores devolvió a los verdes a lo más alto, o ¿por qué no?, incluso en su derrota de 2012 ante el CSKA donde su planteamiento cortocircuitó durante más de 35 minutos al equipo moscovita.

Un «ogro» respetado y atípico. Con fama de ogro pero de excelente relación con sus jugadores, se trata de un ser rompedor incluso en la disciplina. Como ejemplo, la Penya campeona de Europa en Tel Aviv visita el zoo de la ciudad israelí antes de acometer la semifinal ante el Barcelona, o la recomendación de «disfrutar» en la previa a la final frente a Olympiacos.

«Hay que luchar», es su frase preferida. Encaja los golpes como nadie, pero al mismo tiempo es quien mejor planea dónde golpear al adversario, por eso disfruta más al partir como outsider, mientras que habrá que ver en esta Final Four, en la que, con el permiso del CSKA, llega de favorito. Tal vez sea porque se mueve por la pasión por el juego, que en 25 años en activo se siga manteniendo más joven que nadie.