GARA
GIRO 2016

Nibali resucita en los Alpes el día que Kruijswijk vive un calvario

Premio para el italiano el primer día alpino, Nieve es segundo, Chaves alcanza la maglia rosa y Kruijswijk prueba la parte más ingrata.

Ni Vincenzo Nibali (Astana) estaba muerto, ni Steven Kruijswijk (Lotto) tenía la maglia rosa del presente Giro en el bolsillo. La jornada de ayer hizo afición en la primera etapa alpina de la presente edición con dos caras bien distintas: la gran exhibición con victoria del “Tiburón de Messina” por delante del leitzarra Mikel Nieve (Sky) y el maillot de líder para Esteban Chaves (Orica), por un lado, y la espectacular caída en la nieve del Agnello del hasta ayer líder Kruijswijk, por otro.

Nibali rubricó a lo grande la estrategia del Astana, con Scarponi como escudero de lujo. El siciliano se marchó con Chaves cuando cayó Kruijswijk, y la persecución de la maglia rosa resultó un calvario. Infructuosa, mientras Alejandro Valverde, intercalado, también se apuntaba a la lista de víctimas de la etapa.

Nibali remató a Chaves en el ascenso a Risoul, segundo y último puerto del día. Tres ataques y directo a meta, donde cruzó con 51 segundos sobre el leitzarra Mikel Nieve (Sky) y 52 respecto a Chaves. El grupo de Valverde, Rigoberto Urán y Rafal Majka a 2:14 y Kruijswijk, hundido, a casi 5 minutos.

El primer «etapón» de los Alpes ofrecía para empezar una zona de falso llano de 80 kilómetros camino del Agnello, el tercer puerto más elevado de Europa después del Iseran y el Stelvio. Ahí se formó una escapada numerosa, de 28 corredores. Entre ellos el veterano Michele Scarponi, un hombre de Nibali que se fugó de lejos en pleno ascenso para coronar en solitario la cima Coppi, a 2.744 metros, en un paisaje sobrecogedor entre la niebla y las paredes de nieve que flanqueaban la carretera. “Scarpa” honró a su legendario compatriota pasando en cabeza con 1:25 minutos sobre Mikel Nieve y Diego Ulissi.

Batalla con consecuencias

Por detrás, en el grupo de favoritos, ya se había desencadenado la batalla. El Orica de Chaves mostró sus bazas. Un segundo arreón tuvo efectos devastadores. “El Chavito” volvió a arrancar y se fue con Kruijswijk y Nibali, mientras que Valverde cedió de inmediato.

La carrera se rompió de camino a Risoul, con las caídas del líder y de Ilnur Zakarin, que abandonó con fractura de clavícula. Si bien Kruijswijk estaba solo contra el mundo, Nibali abrió gas a tope hasta en tres ocasiones y se alzó con el triunfo.

La general se aprieta. El Giro sigue hoy con la penúltima etapa, entre Guillestre y Sant’Anna di Vinadio, de 134 kilómetros, última batalla antes de la llegada a Turín. Una jornada sin respiro, con el Col de Vars, La Bonette, La Lombarda, todos de primera categoría y final en el alto de Sant’Anna di Vinadio (3ª).

El de Astana se muestra cauto: «Hay que tener los pies en el suelo»

Vincenzo Nibali dedicó el triunfo a su alumno Rosario Costa, fallecido recientemente a los 14 años, y destacó su triunfo después de haber escuchado en los últimos días muchas críticas sobre él. «Ha sido una gran victoria, especial. No ha sido fácil de manejar todo lo que ha sucedido en los últimos días», indicó.

Ante la decisiva etapa de hoy, el de Astana se mostró prudente: «Quiero mantener los pies en el suelo».

Chaves (Orica), por su parte, se mostró «feliz» por la maglia rosa y dijo que la defenderá. GARA