GARA
GERNIKA

El sobrino de José Sagarna se reafirma en su testimonio en Gernika

Gorka Sagarna, sobrino del sacerdote José Sagarna, fusilado en 1936 cuando tenía 24 años, declaró ayer a la mañana en el Juzgado de Gernika en la causa que sigue la jueza argentina María Servini por crímenes de genocidio y lesa humanidad cometidos durante el franquismo. Sagarna se reafirmó en el testimonio que aportó a la querella y respondió a las preguntas que le formuló el juez.

Su tío, que era cura en Larruskain, fue fusilado sin juicio previo en Markina-Xemein, acusado de «abertzale radical». Según los testimonios de la época, Sagarna fue atado a un árbol y antes de ser ejecutado, perdonó a sus verdugos. «Estad tranquilos, vosotros no tenéis la culpa, pero apuntad bien», les dijo.

Para protestar por la «impunidad» que ampara estos hechos y las dificultades que encuentran para investigarlos», representantes de la Plataforma Vasca para la Querella contra los Crímenes del Franquismo se concentraron ante el Palacio de Justicia de Gernika. A la movilización se sumaron el alcalde de la villa foral, José Mari Gorroño, y el homólogo de Zeanuri, Eusebio Larrazabal, que abogaron por que se conozca la verdad de los hechos, se repare a las víctimas y se haga justicia.

El día 26 acudirá al Juzgado de Bilbo el miliciano Luis Ortiz Alfau, quien recorrió varios campos de trabajos forzados. Por ese motivo habrá una concentración, al igual que ante la Comandancia de Marina, en la capital vizcaina, al cumplirse el 80 aniversario del fusilamiento de 42 marineros del buque carguero Udando, apresado en Galicia por los fascistas.