Las familias de las víctimas de Pasaia reinvidicarán en Iruñea que se sepa la verdad
Los familiares de los cuatro jóvenes acribillados a balazos por la Policía en Pasaia hace 33 años llaman a una concentración en Iruñea tras el segundo archivo del caso, que ya han recurrido en amparo ante el TC.

A finales del pasado año, las familias de Pedro Mari Isart, José Mari Izura, Rafael Delas y Dioni Aizpuru, vieron cómo el Jugado Provincial de Gipuzkoa tumbaba la vía judicial que habían logrado abrir para investigar la emboscada en la que sus familiares fueron acribillados a tiros. Sin embargo, ese varapalo no les va a frenar en su búsqueda de la verdad. Tras interponer un recurso ante el TC, ayer en Iruñea dejaron claro que su intención es llegar hasta el final, incluso si eso les obliga a llevar el caso ante la corte de Estrasburgo.
El próximo miércoles se cumplirán 33 años de la muerte de los cuatro jóvenes, y las familias han pedido apoyo a «la gente de la calle» para intentar que la impunidad acabe. Para ello, han convocado una concentración el sábado a las 18.30 horas en la Plaza del Ayuntamiento de Iruñea, localidad de la que eran naturales Delas e Izura.
«No tenemos fe en la justicia española. Nos han echado atrás casi todas las diligencias pedidas. No han hecho ninguna prueba balística, tampoco han aceptado realizar una segunda autopsia a los cuerpos. No han identificado a los policías que dispararon. Todo ha sido en vano», aseguraron. Las familias ven inexplicable este bloqueo judicial ante la abundancia de pruebas que existen sobre el caso. En particular, las autopsias que realizó Paco Etxeberria y en las que se encontraron 28 agujeros de bala tanto en el cuerpo de Isart como en el de Izura. Este mismo forense detalló que Delas recibió 21 balazos, mientras que con Aizpuru hubo un enseñamiento mayor, contabilizándose 36 orificios distintos.
Además de estas autopsias, existen dos testigos directos de lo sucedido a los que los tribunales no parecen dispuestos a escuchar. Las familias también recuerdan la condena que recibió la emboscada por parte de políticos, periodistas y obispos.
David Isart y Javier Izura leyeron un comunicado en el que censuraron también la acción de los políticos. En particular, echaron en cara al Gobierno de Lakua tardar ocho meses en concertar una reunión con ellos y denunciaron que «estos políticos que están venga a hablar de verdad, de la justicia y del reconocimiento no han movido un dedo para aclarar lo sucedido en la bahía de Pasaia.
Frente a esta actitud, los familiares de las víctimas pusieron en valor el apoyo que reciben desde la sociedad y el «calor» de la gente. «Estos últimos años se han intensificado los actos pidiendo el esclarecimiento del caso con actos y exposiciones. Gracias a ello, los hechos se conocen cada vez más en Euskal Herria», subrayaron. De todas estas iniciativas destacaron el documental sobre los hechos que la productora Oinatzak está llevando a cabo gracias a un crowdfunding (donativos pos internet) y que se estrenará este próximo otoño. Se recaudaron más d 10.000 euros y sus autores confían en tenerlo listo para el Festival de Cine de Donostia.

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