Araiz descubre facturas que complicarían la trama en torno a la planta de biogás
Adolfo Araiz (EH Bildu) aportó ayer nuevos documentos que supuestamente prueban que el mecanismo de facturas cruzadas en que participó el Ayuntamiento de Ultzama era más complejo que lo que creía Comptos. Este sistema permitió que la planta de biogás recibiera unos 400.000 euros en subvenciones solapadas, estima EH Bildu.

EH Bildu ha encontrado indicios de que el sistema que se estableció para que el proyecto de la planta de biogás de Ultzama accediera a más subvenciones públicas era más complejo de lo que describía Comptos en su informe. Araiz avanzó que aportará los documentos encontrados a la comisión de investigación que arranca en breve en el Parlamento, a la par que solicitará a la Hacienda navarra que aporte todas las facturas que se cruzaron entre sí las empresas implicadas. Aun así, el líder de EH Bildu en Nafarroa estima que las solicitudes de nueva documentación no retrasarán el calendario previsto para la comisión, que se desarrollará entre setiembre y octubre.
El primer documento que aportó ayer EH Bildu es una factura de la empresa Levenger, adjudicataria de la concesión, a Bioenergía Ultzama. En él se menciona una tarea de «Asesoramiento técnico en la preparación de proyectos para la empresa Aierdi Ingenieros» por valor de 27.500 euros. Aierdi Ingenieros es la empresa que redactó el proyecto que después se quedó Levenger, por lo que el documento pudiera probar un incumplimiento del artículo 20 de la Ley Foral de Contratos. Araiz recordó en este punto que Comptos ya recoge la presencia de «huellas» de Levenger en el proyecto que luego le fue adjudicado, como logos en algunas &bs;páginas de esquemas. «Si esto se confirma, no solo es un incumplimiento y una ilegalidad, sino algo escandaloso», afirmó el líder de EH Bildu.
Araiz también mostró a los medios otra factura, en este caso de Bioenergía Ultzama a Levenger, que a juicio del parlamentario pudo servir para cerrar un complejo sistema de facturas cruzadas que se empleó «para conseguir de la Administración dos subvenciones por una misma obra».
El papel del Ayuntamiento
En líneas generales, este sistema circular de facturación cruzada tenía como fin que el proyecto se beneficiara de una convocatoria de subvenciones para entidades locales y no para empresas privadas. El Ayuntamiento de Ultzama formó parte de ese círculo de facturas y ahora EH Bildu se pregunta «hasta qué punto conocían esta mecánica».
De forma esquemática, Bioenergía Ultzama (la mercantil en la que participaban ganaderos del valle para explotar la planta de biogás) adelantaba el dinero al Ayuntamiento y el Ayuntamiento después pagaba a los supuestos proveedores de esos servicios (entre los que estaba de nuevo Levenger). Esas facturas abonadas por el Ayuntamiento eran las subvencionables por el Departamento de Desarrollo Rural. Ahora, el hallazgo de EH Bildu es una factura que completa el círculo y en la que, al parecer, Levenger devolvía el dinero adelantado a Bioenergía. El documento mostrado ayer (y que se reproduce en esta página) es por un importe de 572.000 euros. «Esta devolución del dinero no aparece ni en el informe de Comptos ni en la investigación de Fiscalía», dijo. Asimismo, Araiz explicó que, dentro de ese circuito de facturas, va desapareciendo dinero.
«Todo esto nos genera dudas. Levenger le facturó al Ayuntamiento 612.000 euros, pero luego Bioenergía le cobra a Levenger solo 572.000 euros por exactamente los mismos conceptos. Aquí hay decenas de miles de euros de diferencia que no sabemos por qué se los queda Levenger, si es el pago de una comisión, por sus gestiones o si es un pago por prestarse a este sistema...», explicó.
El gran error que destapó este escándalo llegó con posterioridad. En una nueva convocatoria distinta de subvenciones del Departamento de Industria, el proyecto volvió a presentarse. Y lo hizo aportando una factura distinta por el mismo concepto: los depósitos de retención aneorobia. Comptos descubrió esta doble facturación y lo puso de manifiesto en su informe.
Según los cálculos realizados por EH Bildu, el proyecto pudo obtener por esta vía «un solapamiento de subvenciones» por valor de 400.000 euros.
UPN sigue sin ver nada raro
Araiz afeó la actitud de UPN en el proceso de investigación que se está llevando a cabo, recordando sus reiterados intentos de parar la comisión. «UPN debería estar callado en este tema», aseguró el líder de EH Bildu. Y estas declaraciones fueron rápidamente respondidas por Sergio Sayas. Este aseguró que «está claro que el auto de la Fiscalía desbarató sus planes y, lejos de aceptarlo, pretenden seguir con su estrategia política para dañar a UPN».
Asimismo, el parlamentraio aseguró que «el único que en todo caso debe callar es Bildu y en especial su portavoz, que ha iniciado una caza de brujas contra personas de UPN como una vendetta por asuntos que en su día tendrá que explicar».

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