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El Gobierno polaco sacrifica a dos ministros de peso en el altar de la UE

El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, ha sacrificado a dos de los ministros de mayor peso político, Defensa y Exteriores, en una remodelación de gobierno que intenta ofrecer un cambio de imagen horas antes de reunirse con el presidente de la Comisión Europea.

Dos pesos pesados del Gobierno conservador polaco, el ministro de Defensa, Antoni Macierewicz, y el de Relaciones Exteriores, Witold Waszczykowski, fueron destituidos en una remodelación del Ejecutivo anunciada oficialmente ayer.

En una ceremonia en la sede de la presidencia, ambos fueron sustituidos por el exministro de Interior Mariusz Blaszczak y el viceministro de Relaciones Exteriores Jacek Czaputowicz, respectivamente.

El primer ministro, Mateusz Morawiecki, en el cargo desde hace un mes, efectuó esta remodelación pocas horas antes de reunirse en Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en un intento de mejorar las tensas relaciones entre su Gobierno y la Comisión. Tras las polémicas reformas del sistema judicial, que ponen en cuestión el Estado de Derecho, la Comisión activó un duro procedimiento sancionador que podría a largo plazo terminar con la suspensión del derecho de veto de Polonia en el seno de la UE.

Ahora parece tratar de recomponer las relaciones. «No estamos en guerra con Polonia», señaló no obstante el portavoz de la Comisión Europea, Margaritis Schinas, resumiendo una entrevista de Juncker con la televisión alemana y tratando de suavizar las discrepancias. Igualmente, Juncker afirmó que «queremos entablar un diálogo con el nuevo gobierno polaco, con el nuevo primer ministro, para encontrar una solución constructiva», sin presionar sobre la amenaza de reducir las subvenciones europeas.

La remodelación del Gobierno incluyó también el nombramiento de nuevos titulares al frente de otros tres ministerios: Medio Ambiente, Sanidad y Digitalización.

La mayoría de los ministros que dejan sus carteras tuvieron problemas en el ejercicio de sus funciones.

Así, el ministro de Defensa, Macierewicz, exopositor anticomunista, orador carismático apoyado por una parte del electorado conservador y autor de polémicas declaraciones, estaba en conflicto abierto con el presidente Andrzej Duda debido a la reforma de las fuerzas armadas.

Por su parte, el jefe de la diplomacia, Witold Waszczykowski, se había opuesto a la reelección del exprimer ministro polaco Donald Tusk para la presidencia del Consejo Europeo, y no pudo impedir una degradación de las relaciones con Alemania y Francia.

A su vez, el ministro de Medio Ambiente, Jan Szyszko, estaba en el centro de una polémica sobre la protección del bosque de Bialowieza, y el de Sanidad, Konstanty Radziwill, tuvo que hacer frente a movimientos de protestas de los médicos por un aumento del gasto en sanidad pública.