M.I.
EL SEÑOR DE LOS ANILLOS

Vuelve la película de culto de Ralph Bakshi

D e alguna manera Ralph Bakshi ha sido el catalizador dentro de la animación de la cultura hippy californiana, a raíz de su adaptación del cómic de Robert Crumb “Fritz the Cat” (1972), lo que le colocó como máximo aspirante a llevar a la pantalla la obra de Tolkien, que tanta importancia tuvo en aquel ambiente sicodélico de los años 60 y 70. Pero todos los grandes estudios de la época consideraban que la trilogía de Tolkien era inadaptable con los medios técnicos entonces disponibles, algo que el paso del tiempo vino a demostrar hasta una vez plasmado el todavía reciente y monumental proyecto de Peter Jackson. Sin embargo, Bakshi convenció al productor Saul Zaentz para que le volviera a apoyar, si bien United Artists solo invirtió finalmente cuatro millones de dólares, que no llegaron ni para desarrollar las dos partes previstas, quedándose en última instancia en un único largometraje que abarcaba el primer libro y parte del segundo. Pese a tantos obstáculos insalvables “El señor de los anillos” (1978) es una película de culto, por el empleo de la revolucionaria técnica artesanal del “rotoscopio”, consistente en dibujar sobre filmaciones previas con actores.