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AFRIN-SOCHI

La guerra se agrava en Afrin y la cumbre rusa de Sochi amenaza fracaso

Turquía intensificó sus ataques aéreos contra el cantón kurdo de Afrin, concretamente en los sectores de Rajo y Jandairis, donde se registraban duros enfrentamientos entre los rebeldes sirios de lo que queda del ELS, convertidos en la infantería a las órdenes de Ankara, y las milicias kurdas de las YPG.

El lunes, un convoy militar turco cruzó la frontera siria con el objetivo de alcanzar un sector situado a 40 kilómetros al sur de Afrin en una estrategia envolvente. Sin embargo, fuerzas militares leales a Damasco dispararon fuego de artillería a la ruta del convoy y le obligaron a desviarse hacia Alepo.

Redadas en Turquía

Paralelamente, la Policía turca detuvo ayer a once miembros de la dirección de la Unión de Médicos de Turquía (TTB), incluido su presidente, Rasit Tükel, por criticar la ofensiva contra Afrin, que se ha saldado ya con la muerte de más de 200 personas: 80 de cada bando y 67 civiles, de ellos 20 menores.

Las redadas contra las críticas a la operacón militar se han saldado con más de 300 detenidos pero no cesan y 130 personalidades políticas y culturales turcas se han sumado a la lista de «traidores» –Erdogan dixit– .

En Sochi, la cumbre de paz organizada por Rusia arrancó con mal pie. La pequeña delegación opositora, forzada por Turquía a acudir, amenazó con irse de vuelta tras ver que solo ondeaban en la conferencia las banderas oficiales sirias. Estos silbaron y criticaron el discurso inaugural de Putin y del anfitrión, el ministro de Exteriores ruso Sergei Lavrov, mientras Damasco y sus aliados en la zona bombardean Idleb. No faltaron gritos de apoyo a Rusia por boca de representantes de la delegación oficial del Gobierno sirio.