Los datos de la Ertzaintza no avalan una «sensación de inseguridad»
La delincuencia creció en la CAV un 0,78% en 2017, según datos ofrecidos ayer por la Ertzaintza. La tasa se hubiera mantenido prácticamente inalterada si no fuera por las denuncias relacionadas con la violencia machista y contra la libertad sexual, cuyo incremento no se atribuye a que haya más casos sino mayor conciencia y más denuncias.

Las infracciones penales investigadas por la Ertzaintza pasaron de 81.335 de 2016 a las 81.971 de 2017, lo que supone un incremento de un 0,78%. La tasa de delincuencia en la CAV es de 37,36 infracciones por cada 1000 habitantes, mientras que en el Estado español ronda el 43,3 y la media de la UE a 15 es de 61,30. Las estadísticas se hacen siguiendo valores comunes fijados por Euroestat.
Según la nota hecha pública por la Policía autonómica, «las infracciones que la Unión Europea considera ‘estratégicas’ de cara a la evolución de la seguridad en el marco comunitario, por ser las de más gravedad y que, por tanto, generan mayor alarma social, descendieron en nuestro territorio de manera casi uniforme: los homicidios bajaron de 6 a 4 (-33,33%) –todos ellos esclarecidos–, los robos con fuerza en viviendas descendieron de 4.110 a 4.056 (-1,31%), los atracos con violencia o intimidación pasaron de 1.967 a 1.757 (-10,68%) y las sustracciones de vehículos a motor de 958 a 860 (-10,23%)».
A tenor de los datos policiales, solo los hechos relacionados con el tráfico de drogas se incrementaron ligeramente, de 276 a 281 (+1,81%).
Violencia contra las mujeres
Lo que sí se constata es un notable incremento de las denuncias por violencia machista, agresiones a mujeres e infracciones contra la libertad sexual. Pero se entiende que el que haya un mayor número de denuncias por estas causas no se debe tanto a que estén creciendo los ataques contra las mujeres, sino que gracias a una mayor concienciación, aumenta el número de denuncias y su investigación.
Por tanto, a la vista de los números ofrecidos por la Ertzaintza no cabe entender que la tasa delictiva en la CAV esté aumentando de una forma sustancial. Los números no se corresponden con la «sensación de inseguridad» que se está extendiendo en las últimas fechas, en algunos casos de manera abiertamente interesada.
Por ejemplo, en Bilbo, los «robos con violencia e intimidación» pasaron de 876 en 2016 a 787 en 2017, lo que supone una disminución del 10,15%.
«Razonablemente seguro»
La consejera de Seguridad del Gobierno de Lakua, Estefanía Beltrán de Heredia, ha solicitado una comparecencia en el Parlamento para explicar estas estadísticas. Entrevistada ayer en Radio Euskadi adelantó que las autoridades policiales consideran que la CAV «es razonablemente segura», que se encuentra por debajo de la tasa de criminalidad de la UE, y no se puede hablar de que haya habido «una oleada de delitos», sino de la existencia de «hechos extraordinarios».
Al hilo de los últimos casos que han generado alarma, negó que se pueda decir que en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa hay bandas como las existentes en otros lugares del mundo, con jerarquía y separación de funciones. Según la consejera, «así lo han confirmado los trabajos realizados por la Ertzaintza. No existen bandas organizadas. Existen grupos de jóvenes, en este caso de menores, que coinciden en espacios, que a veces delinquen también de forma conjunta, pero no nos consta que existan bandas criminales».
En todo caso, Estefanía Beltrán de Heredia, reconoció la existencia del problema, pero indicó que el trabajo policial es una de las soluciones, «pero no la única», puesto que se necesita también una labor social, educativa y de otras instituciones.
ErNE denuncia que no hacen prácticas de tiro
El sindicato ErNE denunció ayer que «la Ertzaintza es el único cuerpo policial europeo que no tiene prácticas de tiro obligatorias». Según afirmó su secretario general, Roberto Seijo, a la cadena Ser, en los próximos días registrarán ante lo Contencioso Administrativo una denuncia contra la consejera de Seguridad «por no garantizar frente a terceros y frente al propio ertzaina el uso proporcional y adecuado del arma». Dichas denuncias se presentarán tanto por parte del sindicato como por agentes particulares.
ErNE asegura que le corresponde al Departamento de Seguridad «por imperativo legal» dispensar a los funcionarios de la Ertzaintza la formación que requiera el ejercicio de sus cargos. Relata que «la media es que se hagan tres prácticas de tiro en 30 años» y siempre de forma voluntaria y, normalmente, por cambio de arma.
Recuerda Roberto Seijo que el artículo 39 de la Ley de Policia añade que «se debe recibir una formación y capacitación para el uso de armas». GARA

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