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Siemens Gamesa insiste en el «ahorro de costes» mientras recorta empleo

La fusión que dio lugar a la nueva Siemens Gamesa sigue cobrándose víctimas entre los trabajadores: ahora pueden ser 130 personas las que pierdan su empleo con el cierre de la factoría de Miranda. En Euskal Herria, aunque sea de forma pactada, se van a perder otros 155.

Siemens Gamesa presentó ayer, en Madrid, su nuevo plan estratégico para el periodo 2018-2020, que incluye medidas dirigidas a reducir sus costes en 2.000 millones hasta el año 2020, de los que 400 millones procederán de las sinergias previstas por la fusión del negocio eólico de la alemana Siemens con la vasca Gamesa. Los otros 1.600 millones procederán de medidas como la renovación de su cartera de productos, de la política de compras y de la reestructuración de plantilla que está en marcha y que afectará a unos 6.000 empleados y empleadas en todo el mundo.

Al ser cuestionado por un trabajador de la planta de Miranda de Ebro, que le pidió «revertir» la clausura de la fábrica, que afectará a más de 130 trabajadores, el consejero delegado de la empresa fusionada, Markus Tacke, señaló que el cierre no tiene marcha atrás. «Ha sido una decisión muy difícil –dijo–. No ha sido producto de la reestructuración, sino que tiene que ver con el tamaño de la planta de cara a las tecnologías presentes y futuras». Aseguró que el modelo de palas que se fabrica en la factoría burgalesa «ya no encuentra mercado» y que seguir haciéndolas «ya no es una alternativa». También aludió al ofrecimiento para recolocar a estos trabajadores en alguna de las otras plantas del grupo en la zona.

No comparten este análisis los trabajadores que se desplazaron ayer desde Miranda hasta la sede de la empresa en Zamudio, donde, junto a compañeros de las plantas vascas, reiteraron su rechazo al cierre y defendieron su viabilidad. Convocada por CCOO, UGT y ELA, la movilización se extendió a todos los centros en el Estado.

Como indicaron fuentes de CCOO a Europa Press, los trabajadores de Miranda –unos 80 se desplazaron hasta la sede vizcaina– quisieron manifestar así su «malestar y cabreo» por el cierre. Por ello, reclamaron a la dirección de la multinacional que reconvierta esta fábrica y que se mantenga el empleo. Señalaron que hay capacidad para «reinventarse» y que la planta podría hacer cualquier otro producto de los que fabrica la compañía.

Por su parte, LAB denunció la destrucción de empleo en Gamesa y mostró su solidaridad con los trabajadores de la planta de Miranda participando en la concentración. La central abertzale manifestó que es hora de que todos los sindicatos defiendan, de manera «rotunda y contundente», el empleo y unas condiciones laborales «dignas» en esta compañía.