Nagore BELASTEGI
Bergara

El juicio revive la quiebra de Fagor Electrodomésticos

Los representantes de la Corporación Mondragon y de Fagor Electrodomésticos aseguran que, a pesar de que la cooperativa estaba en una situación complicada debido a la crisis, no pensaban en la posibilidad de ir a concurso. Y consideran que los socios que tenían aportaciones voluntarias y préstamos mercantiles también conocían la situación. Los demandantes, por el contrario, insisten en que fueron engañados y reclaman 47 millones de euros a MCC.

Durante la primera jornada del juicio por la demanda colectiva presentada por las asociaciones Ordaindu y Eskuratu de los exsocios de Fagor Electrodomésticos (FED) contra la Corporación Mondragon, declararon varios directivos que coincidieron en mantener que en ningún momento aseguraron a quienes habían realizado aportaciones voluntarias a la cooperativa que estas serían devueltas sí o sí. Cerca de 900 exsocios reclaman 47 millones por las aportaciones voluntarias y préstamos mercantiles depositados en la cooperativa quebrada en 2014.

La primera en declarar fue Arantza Laskurain, actual secretaria general de la Corporación Mondragón, como representante del grupo demandado. Aseguró que toda la información que MCC recibía sobre la situación de FED era la que los representante de las cooperativas les hacían llegar, que no era de su competencia valorar sus decisiones y que en cualquier caso la situación de Fagor Electrodomésticos «no era buena» debido a la crisis, al igual que el «30% de las cooperativas de la Corporación estaban sufriéndola».

Los demandantes han presentado una serie de artículos publicados en la revista divulgativa interna de la Corporación en los que, según interpretan, se presenta una imagen de que la empresa iba bien, por lo que se sienten engañados. Preguntada sobre esos artículos, Laskurain dijo que se trata de «copias íntegras de las notas enviadas por los gabinetes de prensa de las cooperativas», y que no suelen modificarlas.

Comentó que los denunciantes solamente subrayan las partes de los textos que dicen cosas favorables de la empresa y que han suprimido aquellas que hablan de pérdidas. A su vez, manifestó que la revista es «divulgativa, no informativa», y que cada cooperativa tiene sus propios canales de información, como por ejemplo el consejo rector o el consejo general.

También insistió en que MCC no es la entidad emisora de las aportaciones voluntarias reclamadas. «No las comercializó, no garantizaba su devolución. Mondragon es un tercero que carece de cualquier vínculo con los demandantes y con las declaraciones», manifestó.

No pensaban en el concurso

El siguiente en pasar por la sala fue Txema Gisasola, exdirector de Fagor Electrodomésticos y expresidente del Grupo Mondragon, que lo hizo en calidad de testigo. Este dijo que él no garantizó a los socios de esta cooperativa que hicieron aportaciones voluntarias a la empresa que, pasara lo que pasara, «nunca» las perderían.

Los demandantes en este juicio, representados por el abogado Raúl Tenes, sostienen que los socios fueron inducidos «con informaciones engañosas» a mantener sus ahorros en Fagor Electrodomésticos y Edesa «a pesar de que los directivos conocían que las dos empresas estaban abocadas al cierre», lo cual rechazaron ayer los testigos que declararon.

Gisasola explicó que, en abril de 2012, a él aún no se le «pasaba por la cabeza» la posibilidad de que la cooperativa fuera a concurso de acreedores. Asimismo, mantuvo que los socios tenían conocimiento de la situación de dificultades por las que atravesaba la cooperativa, aunque probablemente «tampoco pensarían que aquello iba a suponer cerrar».

Afirmó que la prórroga de la emisión de las aportaciones voluntarias, que se decidió en la asamblea del Grupo Fagor en 2011, «en ningún caso fue a iniciativa» de la Corporación, aunque aclaró que era algo que «se daba por hecho» porque afectaba a varias cooperativas, no sólo a FED, y de lo contrario habrían vencido todas y habría que haberles hecho frente a la vez.

Por su parte, Fabián Bilbao, exgerente de Fagor Electrodomésticos, consideró que los socios recibían información suficiente de la situación a través de los mecanismos establecidos por el sistema cooperativo, mientras que José María Aldekoa, expresidente de MCC, describió cómo fue el proceso que le llevó a dar el relevo al frente de la Presidencia del Grupo a Txema Gisasola.

Tras concluir la vista, la abogada de MCC Arantxa Estefanía, se mostró «cauta» pero a la vez «bastante satisfecha», mientras que Tenes dijo haber constatado algunas «contradicciones».