N.M.
Grupo C

Dinamarca, con mejores cartas, y Australia exprimen sus posibilidades

Dinamarca, a la que le puede servir el empate, y Australia se disputarán el pase a octavos en el grupo C. Los escandinavos se miden ante una ya clasificada Francia –16.00, Cuatro– que está por ver si le conviene el primer puesto –en el cruce podría encontrarse con Argentina–, pero que saldrá motivada por unas pasadas declaraciones del técnico de la escuadra danesa, el noruego Age Hareide, en las que no daba como favoritos a los bleus antes del comienzo del torneo mundialista.

Sea como fuere, y fiel a su estilo, Didier Deschamps impondrá rotaciones en su equipo titular, con variaciones en todas las líneas, que podrían llegar hasta un número de seis. Entre las más destacadas, la presencia del sevillista Nzonzi, que no ha firmado un temporada convincente con el cuadro hispalense, pero que dispondrá de una inmejorable oportunidad acompañando a Kanté en la sala de máquinas francesa.

Parece que el preparador de Baiona también probará con una nueva pieza en el lateral derecho, el futbolista del Mónaco Djibril Sidibé, pretendido entre otros clubes por el Atlético, que no será el único cambio en la zaga gala, pues también está prevista la entrada del central del PSG Presnel Kimpembe, debido a los problemas físicos que padece Samuel Umtiti.

Dinamarca no puede permitirse semejantes lujos. Tiene embocado su pase después de vencer a Perú y empatar con Australia, quien le pugna por el mismo honor, pero no puede confiarse lo más mínimo. Incluso opta a hacerse con el liderato si supera a Francia, para lo que su entrenador cuenta con toda la plantilla, a excepción de William Kvist, lesionado en el primer partido y que ya no volverá a la competición.

El milagro aussie

Australia, que no demostró ni mucho menos ser inferior a Dinamarca en el duelo que enfrentó a ambos conjuntos, tiene metido entre ceja y ceja volver a repetir el éxito que cosechó en Alemania 2006, donde logró meterse en octavos. Necesita ganar a Perú –16.00, Be Mad– y hacerlo ademas por goleada, dada la diferencia en este apartado con Dinamarca, que le supera por dos tantos.

Los Socceroos están obligados a relevar a su estilete, un Andrew Nabbout que se dislocó el hombro derecho en el choque contra los daneses. Para reemplazarle, su técnico, el experimentado Bert Van Marwijk, no tiene pinta de que se vaya a dejar influir por la presión de la prensa australiana, que pide a gritos la participación de Tim Cahill, lo que supondría un hito histórico. Con todo lo que hay en juego, el míster holandés optará seguramente por Jamie McLaren o Tom Juric.

Como otros combinados, Perú ha puesto en liza un fútbol con el que no merecía ser eliminado a las primeras de cambio, pero que ha estado exento de acierto, cuestión fundamental para seguir dando pasos en este tipo de torneos. Aspira así el cuadro sudamericano a cambiar su raquítica eficacia en su despedida mundialista de Rusia.

Y a dar una última alegría a la locura de sus incondicionales, 36 años después, con la incertidumbre de si el artífice de la clasificación, el entrenador argentino Ricardo Gareca, continuará, al llegarle cantos de sirena desde su país natal.