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LEITZA

Ernai coge impulso para lograr una Euskal Herria socialista y feminista

Un millar de jóvenes y antiguos militantes se citaron ayer en Leitza para un acto en el que se conjuraron antes de afrontar un año importante, en el que cumplirán 40 años de movimiento juvenil. Ernai y Aitzina renovaron su compromiso con traer el socialismo y el feminismo a Euskal Herria. Avanzaron también la publicación en breve de un libro sobre el recorrido de las distintas organizaciones juveniles y anunciaron un Topagune de cuatro días.

El primer saludo fue para los siete encarcelados de Altsasu y luego pidieron la libertad de todos los demás. El millar de jóvenes que se reunieron ayer en el frontón de Leitza recordó que, en 2019, se cumplirán 40 años desde que se creó el primer espacio específico para jóvenes dentro de una izquierda abertzale que entendió que la juventud tenía una problemática propia, pero que intrínsecamente estaba ligada a la lucha por la libertad del pueblo vasco. Ayer, cuatro décadas después del nacimiento de Jarrai, se vio que existe una juventud organizada que se siente «viva y fuerte».

Ernai y Antzina se comprometieron a dedicar su «voz, corazón y cuerpo» a la dinámica que se presentó en julio pasado, bajo el lema “Bulkada berrien garaia da!”. En Leitza se revelaron algunos de sus próximos retos, como la próxima publicación de un libro que recoge el recorrido del movimiento juvenil y las reflexiones que se han dado en su seno, y que se espera para antes de que finalice el año. Llevará por título “Gazte memoriaren eltzea”.

Ernai y Aitzina también tienen previsto activar dinámicas por distintas localidades de Euskal Herria antes de celebrar su encuentro en abril. «Aunque nos quieran imponer las fronteras, nos unimos por encima de los Estados como la juventud de un único pueblo», proclamaron. Para el próximo año se anunció un Topagune «gigante» los días 19, 20, 21 y 22 de abril.

«Bajo los estados español y francés y en las garras de un sistema capitalista y heteropatriarcal, los jóvenes no tenemos ni presente ni futuro», aseguraron. «Nos condenan a una precariedad crónica, a sobrevivir en lugar de vivir, y esa es su única propuesta».

Frente a este horizonte, Ernai y Aitzina ven brotes de esperanza en el movimiento feminista, en el coraje de los pensionistas, en la autogestión y en los movimientos en favor de la autodeterminación. Aseguraron que Euskal Herria está construyendo ahora mismo su futuro y que los estados no tienen enfrente al pueblo «sumido y callado» que les gustaría tener. Por eso se comprometieron a esforzarse a diario para poner los cimientos de un país libre en el futuro. Lo harán de forma plural y colectiva. Según proclamaron, «desde la organización y la lucha», la juventud toma impulso.