2019/10/09

PNV y PSE aseguraron en junio que la venta de la red se podía impedir

Ante las noticias de que Zegona, principal inversor de Euskaltel, podría vender la red de telecomunicaciones de la compañía, el portavoz del Gobierno de Lakua, Josu Erkoreka, dijo ayer que no se podía hacer nada por ser una empresa privada. En junio, en el Parlamento, PNV y PSE insistieron en que había garantías para poder impedirlo.

Iñaki IRIONDO|GASTEIZ
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Ante las noticias de que Zegona está pensando en vender la red de telecomunicaciones de Euskaltel, que en su día fue una red pública, el comité de empresa pidió a las instituciones vascas que «velen» por el mantenimiento del proyecto. La respuesta del portavoz del Gobierno de Lakua, Josu Erkoreka, fue que esa infraestructura está privatizada y el Ejecutivo «poco podría hacer para rescatar o alterar las condiciones de un bien de titularidad privada».

Sin embargo, no fue ese el discurso que PNV, PSE y la consejera Arantxa Tapia mantuvieron hace apenas unos meses, en junio, entre otros lugares en el Parlamento de Gasteiz.

El parlamentario de EH Bildu Iker Casanova anunció el 6 de junio que la propuesta de la venta estaba sobre la mesa de Zegona. Aseguró que «dentro de la empresa ya se tiene constancia de qué tipo de planes y qué tipo de informes se están haciendo, y no se paran ante nada. En estos momentos están realizando estudios, no especulaciones, ni hipótesis, ni conversaciones en la máquina del café, estudios sobre la venta de la red de fibra óptica».

Negación de PNV y PSE

Luis Javier Telleria, del PNV, y Susana Corcuera, del PSE, aseguraron que el «arraigo» de Euskaltel estaba blindado. Explicaron que ante la salida a Bolsa de 2015, «se aprobó una modificación de los estatutos con el fin de garantizar los fundamentos de arraigo». Entre esos fundamentos se explicitó «la propiedad de la red de telecomunicaciones», y para poder alterarlo hace falta un mínimo del 75% del capital.

El jeltzale Luis Javier Telleria afirmó ante el pleno del Parlamento de Gasteiz que, aunque Kutxabank había bajado del 49,9% que tenía en 2015 hasta el 19,88% actual, ese 25% de bloqueo está garantizado.

Según sus palabras textuales, «aun habiendo reducido su participación Kutxabank en el capital hasta el 19,88%, diferentes fondos de gestión gestionados por la propia Kutxabank, fondos vascos de pensiones y accionistas vascos suman prácticamente ese 25% necesario; incluso, algunos accionistas que suman el 15%, alineados totalmente con Kutxabank, han manifestado reiteradamente que no votarán en contra de Kutxabank».

Susana Corcuera, del PSE, habló en los mismos términos. Pero además hecho mano de una declaración de la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantxa Tapia, sobre el futuro de Euskaltel, en la que ésta aseguraba que «si en algún momento de la transición hasta la salida del fondo de inversión vemos en riesgo la posibilidad de ese 25% del capital que no esté en manos adecuadas, el Gobierno tiene los instrumentos necesarios para poder actuar e intervenir».

Planes de Zegona

En su edición de ayer, “El Correo” publicaba que Zegona, el principal accionista de Euskaltel, se inclinaría por vender la red de telecomunicaciones de la compañía, que es la parte física más importante de la empresa. El objetivo es sacar dinero para financiar el proceso de expansión y reducir el endeudamiento. Según el diario de Vocento, el consejero delegado del fondo británico, Eamonn O'Hare, desveló esta opción en una conferencia con analistas financieros.

Tras la reunión del Consejo de Gobierno, su portavoz Josu Erkoreka afirmó que la idea de la venta de la red de Euskaltel no es nueva, sino anterior a la incorporación de Zegona a su accionariado. Explicó que el Ejecutivo autonómico no tiene información de que esta venta se vaya a producir. E insistió en que la transacción se realizó de acuerdo a la Ley de Patrimonio Público, y que el Gobierno de Lakua no podrá hacer nada si ahora Euskaltel decide vender la red que fue pública.

Buena parte de la red de telecomunicaciones de Euskaltel fue desplegada por la Administración pública durante años para dar servicio a sus propias necesidades y a las de la ciudadanía. Son más de 1.100 kilómetros de fibra óptica y cable coaxial. En 2012, el Gobierno de Patxi López, poco antes de convocar elecciones y entrar en funciones, decidió su privatización y venta a Euskaltel por un precio de 68 millones de euros. La operación fue aprobada en una Diputación Permanente del Parlamento convocada al efecto en pleno mes de agosto. Votaron a favor PNV, PSE y PP. En contra Aralar y EA.

Preocupación del comité de empresa y de EH Bildu

El presidente del comité de empresa de Euskaltel, Javier Blanco, califico de «nefasta» la intención de Zegona de vender la red de telecomunicaciones porque «descapitaliza» la empresa. En declaraciones a Radio Euskadi añadió que «se está utilizando y especulando con un bien constituido de lo público y, además, con el consiguiente impacto de nuevo hacia la plantilla, una vez más».

Por su parte, EH Bildu «responsabiliza a Lakua, al lehendakari Urkullu y a la consejera Arantxa Tapia, en especial, y a Kutxabank del expolio de Euskaltel». Iker Casanova denunció que «la pérdida de arraigo de Euskaltel en Euskal Herria. Todos los pasos que se han dado en esa dirección han sido aplaudidos y justificados, cuando no apoyados, por el Gobierno vasco y Kutxabank».I.I.